El estadounidense Adrien “El Problema” Broner (22-0-0, 18 KOs) es rápido, fuerte y con una pegada que puede derribar a un rinoceronte. Como prueba de ello acumula 13 victorias consecutivas, 12 de ellas por la vía del cloroformo. Su trayectoria evidencia que realmente es un problema enfrentarlo encima de un ring.

Pero el mexicano Eloy “El Príncipe” Pérez (23-0-2, 7 KOs), su rival el 25 de febrero en la discusión del título superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), se encuentra optimista sobre el resultado en el Scottrade Center, de San Luis, Misouri, donde en la pelea estelar chocarán el argentino Marcos “El Chino” Maidana y el estadounidense Devon “El Grande” Alexander.

“Soy la prueba más grande que ha enfrentado Broner”, aseguró Pérez, de 25 años, quien acumula 15 triunfos seguidos. “Y el sábado seré la respuesta a ese ´problema´ que se llama Adrien”.

En el pleito más reciente, el Príncipe fulminó en el sexto round al estadounidense Ira “Mr Showtime” Terry (24-7-0, 14 KOs) el 28 de octubre de 2011. “Me he preparado muy bien para este momento y no defraudaré a Golden Boy Promotions que me dio la oportunidad de trabajar con ella hace dos años”.

Los dos empates de Pérez ocurrieron frente al estadounidense Kevin Carmody, en Tacoma, Washington, el 9 de septiembre de 2006 y el otro ante el ecuatoriano Carlos Vinán en California, dos años después.

“Voy a callarle la boca a Broner”, añadió el Príncipe. “La gente me subestima porque no tengo un gran promedio de nocaut, pero definitivamente él va a sentir mi poder”.

Broner, de 22 años, ganó por nocaut ante el argentino Vicente Martín “El Mono” Rodríguez, la corona vacante de las 130 libras el 26 de noviembre anterior.

“Estoy entrenando como si fuera la última batalla de mi vida y saldré victorioso”, aseguró “El Problema” Broner, quien efectuó más de 300 combates en las fila amateur y se encuentro invicto entre los profesionales.

Además de la imponente pegada, Broner sobresale por su indiscutible intuición para ajustarse rápidamente al plan táctico de sus adversarios. Igualmente por la precisión de sus golpes en la corta y media distancias.

Comenta sobre este articulo