Mientras su hermano Julio César Chávez Jr. se encuentra en el vórtice de un huracán, Omar “Terremoto” Chávez (27-1-1, 20 KOs) se prepara para hacer temblar la tierra el 17 de marzo, día en que regresa al ring y enfrenta al colombiano Emilio “Tornado” Julio (20-7-2, 13 KOs).

Sin tanto revuelo mediático, el segundo hijo del excampeón mundial Julio César Chávez volverá a pelear en su natal Culiacán con el objetivo de reponerse del revés por decisión dividida que sufrió ante Jorge “Maromerito” Paéz Jr. (31-4-1, 19 KOs) y significó la primera mancha en su trayectoria.

“De las derrotas se aprenden y ves cosas que antes no veía”, dijo sobre el inesperado tropiezo del 17 de diciembre último. “Gracias a los consejos de mi padre, de mi familia y mi equipo regresaré con mayor madurez en todos los aspectos, pero sobre todo con una gran convicción de que tengo el talento para honrar el nombre de mi padre”.

Y como a Omar no le gustan los “regalitos” solicitó a la promotora Zanfer un rival exigente para demostrar que el traspiés ante el Maromerito fue apenas una mala noche. Sus reclamos fueron cumplidos porque la empresa negoció con el colombiano que es un peleador de potente pegada, gran asimilacióny acostumbrado a combatir en patio ajeno.

En su recorrido sobre los encordados, el “Tornado” Julio ha cruzado golpes con importantes boxeadores tales como Sebastián Lujan, Héctor Saldivia, Raúl Pinzón y Ricardo Torres. Su última reyerta (27 de enero de 2012) la solventó por la vía del nocaut en la primera ronda. Su paisano Jorge Madera fue la víctima.

Omar reveló que pretende vencer y convencer ante el Tornado; luego buscaría la revancha ante Jorge Páez Jr. “Regresaré en grande y demostrando por qué estoy en este bello deporte del boxeo”, expresó el joven de 22 años que se dedicó al pugilismo porque “no sé hacer otra cosa más que boxear y la escuela nunca me gustó.”

En su horizonte también está disputar algún título mundial, pero dada las circusntancias sabe que el asalto hacia ese objetivo deberá reprogramarlo y para ello tendrá que recomponer el rumbo y dejar atrás la indisciplina.

Es por ello que en una entrevista reciente despejó todas las dudas en torno a su enfoque futuro: “al principio nos descuidamos un poquito; se me hizo la fama de que no entrenaba bien, pero este año vamos a dedicarnos al ciento por ciento al boxeo. Nos vamos a casar con este deporte y ahí se verán los resultados.”

“Veo que a mi hermano le está yendo bien, es campeón del mundo y yo también quiero serlo. Ojalá que Julio sea el mejor peleador del mundo y le vaya bien en la vida. No me quiero quedar atrás; tengo que echarle ganas porque si mi hermano pudo, pues ahora me toca a mí”, confesó Omar.

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