La pregunta suele ser recurrente cada vez que suben al encordado los boxeadores más corpulentos. Y es que resulta difícil asimilar la pegada de esos mastodontes que sobrepasan las 200 libras. Ahora en los pesos pesados se abre un nuevo capítulo en el cual los protagonistas, el ruso Alexander Povetkin (23-0-0, 16 KOs) y el serbio Marco Huck (34-1-0, 25 KOs), son verdaderos expertos anestesiando adversarios. En concordancia resurge la interrogante, que tendrá respuesta el 25 de febrero en el Porsche Arena de la alemana Stuttgart.

En esa batalla estará en juego el cinturón absoluto de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), que obtuvo el ruso de 32 años al vencer por decisión, el pasado 27 de agosto, al uzbeco Ruslan Chagaev. Premio que expuso y conservó ante el estadounidense Cedric Boswell, quien terminó noqueado en el octavo asalto.

Para Huck será un reto debutar en la máxima categoría ante el Zar ruso, pero equilibra la balanza su intimidante pegada, que ha puesto en reposo a 25 peleadores, y ocho presentaciones positivas en peleas titulares en la división crucero (200 libras).

Sobre la inminente trifulca el campeón exponente confesó que “al principio me sorprendí por el desafío de Huck porque nunca ha peleado en peso pesado antes. Pero estoy contento de defender mi título frente a cualquiera allá afuera. Estoy en gran forma y voy a ganar.”

En cambio, el retador estuvo en desacuerdo con su oponente y dijo que “estoy listo para convertirme en campeón mundial pesado. No habría aceptado esta pelea si no creyera en mí mismo. Povetkin es bueno, pero puedo ganarle.”

El serbio nacionalizado alemán rememoró, para condimentar más el ambiente, que en una oportunidad habían realizado sparrings juntos y “él tiene malos recuerdos de mí. El sábado seré el nuevo campeón. ¡Él caerá!”

Alexander Zimin, jefe de esquina de Povetkin, seguro de su trabajo expresó que su discípulo tuvo “una muy buena preparación. Alexander ha evolucionado físicamente. Diría que está de un 20 a un 30% más fuerte que en su último combate. Pero lo mejor está aún por venir. Tiene un gran potencial.”

El preparador de Huck prefirió la cautela, sabedor de que los dos contendientes tienen armas para concluir victoriosos, aunque al final se decantó por su pupilo. “Ésta será una excitante pelea. Es hora de traer de nuevo algo de emoción a la división pesado y el sábado será el primer paso. Creemos que Marco tiene una mejor resistencia pero nos enteraremos sobre ello en el ring.”

La guinda al pastel la puso el promotor de ambos, Kalle Sauerland, que declaró “esto es lo que la división pesada necesita. Será muy emocionante. Ambos son veloces, agresivos, fuertes y llenos de confianza. Y ambos no siempre tienen la mejor defensa. Será espectacular.”

No me queda más que reiterar la pregunta: ¿quién caerá? Sin dudas las apuestas están equilibradas.

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