El estadounidense con raíces mexicanas David “El Peligroso” Díaz decidió “colgar los guantes” el 23 de febrero, dejando tras de sí un historial que puede parecer discreto pero que oculta matices de grandeza.

Díaz (37-4-1, 17 KO’s) recibió el 12 de agosto de 2006 la faja mundial interina de peso ligero (135 libras) reconocida por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), y el 20 de febrero de 2007 fue investido como monarca absoluto por esa organización en lugar del cubano Joel Casamayor, despojado de su corona por violar las regulaciones contractuales dispuestas por el CMB para preservar su reinado.

El 4 de agosto de 2007 “El Peligroso” defendió exitosamente su título nada más y nada menos que ante una de las leyendas del boxeo mexicano, Erick “El Terrible” Morales. En aquella ocasión, Díaz fue beneficiado con una controversial decisión unánime, que desató una enardecida polémica, tanto en Estados Unidos como en México.

Su segundo duelo de gran envergadura, otra vez en defensa de su reinado ligero CMB, lo sostuvo contra quien es considerado uno de los dos mejores pugilistas del planeta, libra por libra: el filipino Manny Pacquiao.

El 28 de junio de 2008, Pacquiao venció a Díaz por nocaut técnico en el noveno asalto, en pelea disputada en Las Vegas que permitió al filipino apoderarse de la faja de las 135 libras, versión del CMB.

Después de esa derrota ante tan distinguido adversario, comenzó el declive en la carrera boxística de “El Peligroso”, quien entre la citada fecha y el 19 de agosto de 2011 acumuló tres derrotas en cinco presentaciones, la más recordada, según sus propias declaraciones, la que sufrió ante el mexicano Humberto “La Zorrita” Soto, el 13 de marzo de 2010, en Texas.

Aquel revés le impidió acceder al cetro vacante de los pesos ligeros, versión del CMB. “Perdí una gran oportunidad ante un oponente que estaba a mi alcance. Aquella derrota me puso en alerta, alimentó mis dudas, y desde entonces comencé a pensar seriamente en el retiro”.

La imaginaria gota que rebosó la copa cayó cuando perdió por nocaut técnico en seis asaltos ante el estadounidense Henry Lundy, quien el 19 de agosto de 2011, sin saberlo, le puso fin a la carrera de un pugilista como “El Peligroso” Díaz, con un historial relativamente discreto, pero de ninguna manera exento de relevantes pinceladas que enriquecen la historia del boxeo profesional.

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