Devon “Grandioso” Alexander (23-1, 13 KOs) y Alexander “Zar” Povetkin (23-0-0, 16 KOs) derrotaron a dos peleadores excepcionales y se convirtieron en los grandes protagonistas de la fiebre boxística de fin de semana, que como de costumbre resultó atractiva y muy intensa a lo largo y ancho de la geografía mundial.

En el Scottrade Center de San Luis, Missouri se efectuó uno de los pleitos más esperados y promocionados en lo que va de año. Allí cruzaron golpes el estadounidense Alexander y el argentino Marcos “Chino” Maidana (31-3-0, 28 KOs), dos excampeones mundiales superligeros (140 libras) que decidieron probar fortuna en la división welter (147 libras).

Devon hizo honor a su apodo y estuvo grandioso ante su público para vencer por decisión unánime (100-90, 100-90 y 99-91) a su adversario que nunca pudo descifrar su estilo veloz y escurridizo. “Volvimos a trabajar y subimos de peso y arreglamos los problemas”, dijo el ganador que agregó “quiero seguir aprendiendo en las 147 libras”.

El sudamericano reconoció, con cierta resignación y mucho enfado, que “Alexander es un peleador muy rápido y me complicó, subí a las 147 libras, pero esa no es mi división. Hice lo que pude”.

En la otra pelea estelar de la cartelera, el estadounidense Adrien Broner (23-0-0, 19 KOs) solventó con éxito la primera defensa de la corona superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) al noquear en el cuarto asalto a Eloy Pérez (23-1-2, 7 KOs). El campeón dominó las acciones apelando a su jab de izquierd que dañó la anatomía de Pérez, que lo intento pero se vio superado en toda la línea.

A miles de millas de allí y cruzando el Atlántico, puntualmente en la germana Stuttgart, el otro Alexander, este de apellido Povetkin, retuvo el título pesado de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) tras derrotar por decisión mayoritaria (114-114, 116-113, 116-112) al serbio nacionalizado alemán Marco Huck (34-2-0, 25 KOs), que renunció al cinturón mundial crucero de la OMB para lidiar entre “mastodontes”.

Esta polémica victoria, que causó el abucheo del público presente, le allana el camino al gigantón ruso hacia una pelea contra el verdadero monarca peso pesado de la AMB, el ucraniano Wladimir Klitschko, que al ostentar los cinturones de la AMB, de la OMB y la Federación Internacional de Boxeo (FIB), fue promovido a la categoría de supercampeón.

“Yo lo he subestimado. Tal vez no tomé esta pelea muy en serio”, reconoció el Zar que salvó in extremis su segunda defensa titular. Su contrario, inconforme con el veredicto de los jueces, expresó “un montón de gente que presenció la pelea me ven como el ganador.”

En el mismo continente, pero en el Reino Unido, Nathan Cleverly (24-0-0, 11 KOs) retuvo la corona semipesada de la OMB al superar sin sudar mucho al retador estadounidense Tommy Karpency (21-3-1, 14 KOs). Desde el campanazo inicial hasta el final de la reyerta hubo un claro dominador y eso reflejaron las boletas de los imparciales: 120-108, 120-108 y 120-108.

GOOFY HIZO LA FIESTA EN CASA Y CUBA EN BULGARIA

De vuelta a América, el tapatío Juan José “Goofy” Montes (22-2-0, 14 KOs) enloqueció a las tribunas en el Coliseo Olímpico de la Universidad de Guadalajara al imponerse por decisión unánime (117-109, 116-111 y 114-113) a su compatriota Óscar “Ceviche” Ibarra (27-6-0, 18 KOs), resultado que le permitió adueñarse de las vacantes fajas supermosca de la Federación Mundial de Boxeo (FMB) y de la FIB.

En medio del jolgorio por la victoria el nuevo monarca dijo sentirse agradecido por el apoyo incondicional de su promotor Héctor García y del público. Agregó que piensa conservar por mucho tiempo esos cinturones a los que le sacará lustre.

Mientras en Bulgaria la selección cubana de boxeo amateur mostró signos de recuperación al conquistar cinco coronas en el segmento masculino del torneo Strandzha, que marcó el inicio de la preparación competitiva de cara a los Juegos Olímpicos de Londres. Lázaro Álvarez (56 kg), Julio César La Cruz (81), Yosbany Veitía (49), José Ángel Larduet (91) y Erislandy Savón (+91) llegaron a la final y salieron satisfechos.

LAS DAMAS TUVIERON SU ESPACIO

No hay fiesta feliz sin chicas y éstas también pusieron color y sabor al encordado durante el fin de semana. En la Arena México, la boxeadora local Mariana “La Barbie” Juárez (33-5-3, 16 KOs) retuvo por cuarta ocasión el cinturón mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al noquear a la rusa Anastasia Toktaulova (14-11-0, 2 KOs).

La decisión del combate sobrevino en el cuarto round cuando la aspirante se lesionó en el puño derecho y no pudo continuar la contienda que hacía rugir a los seis mil espectadores que acudieron al espacioso recinto.

En cambio, Arely “Ametralladora” Muciño (15-1-1, 8 KOs) si tuvo que bregar duro para someter a la norteamericana Melissa McMorrow (6-3-3, 0 KOs) y agenciarse el cetro mundial interino, versión de la AMB. Ninguna de las dos aspirantes dio ni pidió tregua. La votación dividida (97-93 y 98-92 y 93-97) confirma la estrechez de la porfía celebrada en el Coliseo Olímpico de Guadalajara.

Entretanto, la argentina Erica Farías (13-0-0, 7 KOs) volvió a demostrar que es una superdotada en el arte de Fistiana y le propinó una soberana paliza a la colombiana Liliana Palmera (18-8-3, 12 KOs), que no salió al sexto capítulo para evadir el castigo.

La velada se desarrolló en el complejo Ingeniero Huergo de Comodoro Rivadavia, Chubut. Allí la chica que apodan como “La Pantera” conservó el título ligero del CMB y solidificó su reputación de intratable en peleas titulares, pues en seis presentaciones ha salido siempre con éxito.

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