El 17 de julio de 2010 en Schwerin, Alemania, un corte en la parte superior de la frente de la alemana Susi Kentikian, campeona mosca de la WIBA, AMB y OMB, hizo que su pleito contra la mexicana Arely “Ametralladora” Muciño fuera detenido en el tercer round y declarado sin decisión.

Hasta entonces Kentikian figuraba como una peleadora invencible y la más sólida en el boxeo rentado, pero lo hecho por Muciño esa noche dejó en claro que la alemana corrió con la suerte de que el corte fuera suficiente para que el médico del ring ordenara al réferi detener el pleito.

Muciño dejó una grata impresión en Alemania e incluso en México, en donde se conoció de su corto pero gran performance.

En enero de 2011 dentro de la función “4 Coronas” que organizó en Nezahualcoyotl, Estado de México la empresa HG Boxing, la “Ametralladora” Muciño se alzó como nueva campeona mundial mosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) noqueando en cuatro rounds a la norteamericana Chantel Córdova.

A partir de ese momento su ascenso fue rápido, en sus siguientes dos combates se había ganado la aprobación del grupo Televisa y la simpatía de miles de aficionados de todo el país.

Yo mismo llegue a creer fue un espejismo.

En agosto del mismo año Arely Muciño se encaminó a la tercera exposición de su diadema contraque Muciño podía acabar con peleadoras del calibre de Mariana “La Barbie” Juárez e incluso brindarle una real batalla a la mejor de México, Ana María “La Guerrera” Torres, pero eso solo la ex campeona mundial Susana “La Toluquita” Vázquez, una tozuda boxeadora que un año antes había sido vencida de forma polémica por Mariana Juárez.

La noche de la pelea Vázquez aporreó a Muciño por diez rounds pero su pecado fue no poderla noquear, porque los jueces se confabularon en su contra y pensando en el negocio antes que el deporte le obsequiaron la victoria a la norteña.

¿Qué fue de aquella muchacha que hizo pasar el Niágara durante tres rounds a la alemana Kentikian? ¿Dónde había quedado aquella Arely que terminaba por reventar a sus rivales con la presión que ejercía arriba del ring?

Dos meses más tarde en Colima perdería el campeonato siendo noqueada de manera fulminante por la norteamericana Ava Knight.

Esa noche, aunque la “Ametralladora” se volvió a quedar sin parque, no hubo jueces que pudieran contener su caída.

El pasado sábado 25 de febrero una paisana de Knight, Melissa McMorrow, se encontró en Guadalajara, Jalisco con Arely Muciño en pelea por el campeonato mundial interino mosca de la AMB.

Tristemente tengo decirles que a pesar de que McMorrow siempre fue hacia el frente presionando, conectando mejor, con un mayor volumen de golpes y dejando casi anulada a su rival, los jueces volvieron a fallar en favor de la peleadora de la empresa que presentó la cartelera, Arely Muciño.

De nada sirve en el desarrollo del boxeo mexicano la imposición de resultados para favorecer a los peleadores del promotor que monta la función. Esto lo único que trae es el desprestigio y la fabricación de falsas expectativas en estas figurillas. Porque no se tiene ni el respaldo ni la calidad para competir en el nivel que se pretende sostenerles.

Sin irnos muy lejos tenemos el caso de Irma “La Güerita” Sánchez, una limitada boxeadora a la que la popularidad no le sirve de nada a la hora de subirse al ring a medirse contra buenas opositoras.

En 2011 la promotora HG Boxing la impuso como campeona minimosca de la FIB robándole con descaro a la mochitense Katia Gutiérrez y en la primera exposición Jessica “Kika” Chávez se encargó de ella dándole hasta por debajo de la lengua–aún así los jueces vieron la pelea cercana en las tarjetas—y arrebatándole el cinturón.

Arely Muciño se está enfrentando a las mejores exponentes de la categoría mosca y en ese nivel a veces se gana y a veces se pierde… ya es hora de que se acaben este tipo de manoseos en el boxeo mexicano solo para proteger el “business”, porque que luego el “Karma” entrará a hacer su trabajo y ese sí que no perdona.

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