La paciencia tiene sus límites. Y la del mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez llegó a su fin. O el filipino Manny Pacquiao acepta el cuarto enfrentamiento este año o los amantes del pugilismo quedarán frustrados por el esperado cuarto enfrentamiento entre ambos.

Sí, porque el combativo Márquez afirmó que se retira este año aunque quede con el deseo de chocar con Pacman, quien le ganó en una controvertida decisión dividida el 12 de noviembre en Las Vegas.

“Nos vamos este año, si se hace o no la cuarta pelea con Pacquiao nos vamos”, expresó Márquez. “No tengo nada que demostrar. Toda la gente sabe de lo que soy capaz y me voy tranquilo”

Para Márquez, sus seguidores y la inmensa mayoría de los mexicanos el más reciente pleito ante Pacquiao fue un bochornoso despojo. Personalmente vi un combate cerrado de principio a fin, con ligera ventaja para el asiático. Pero nada de eso cuenta ya.

Lo que está sobre la mesa es el futuro inmediato de Márquez y ese futuro apunta hacia el invicto zurdo argentino César Cuenca (42-0-0, 1 KOs), ranqueado número 1 de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), en una ciudad mexicana, que según versiones podría ser Morelia, Chiapas o Cancún.

“Seguiré con mi agenda, en abril, 14 o 21, posiblemente ante el argentino César Cuenca en la ciudad de México; en julio otra pelea y en noviembre se habla de otro combate, si es contra Pacquiao bien, sino, no hay problema y nos retiramos”, añadió Márquez.

Ex campeón de la división pluma de las organizaciones AMB, FIB y OMB, además de la superpluma del CMB y ligero AMB, OMB, Márquez (56-3-1, 39 KOs) aseguró que “si no fuera por el miedo de Pacquiao la pelea se hubiera concretado inmediatamente”.

El presunto “miedo” de Pacquiao tomó forma en una exigente bolsa de 28 millones de dólares para vérselas con “Dinamita” casi el doble de los 15 millones que recibió en el enfrentamiento anterior.

Fuentes cercanas a la promotora Top Rank aseguran que al asiático le ofrecieron 20 millones para que rivalizara con Márquez, Miguel A. Cotto, Lamont Peterson y Timothy Bradley.

Pacquiao finalmente se decantó por Bradley en pleito previsto el 9 de junio en el MGM Grand Hotel de Las Vegas, ya que todo parece indicar no le ofrecieron los otros ocho millones solicitados para el duelo con Márquez.

Para un boxeador de 38 años, que comenzó sus andaduras sobre el ring cuando tenía 10 años es hora de pensar en colgar los guantes y dedicarse a los seres queridos, también sacrificados a lo largo de su carrera.

“El tiempo, la familia y los 28 años dedicados al boxeo, ya lo exigen”, precisó Márquez. Y sin dudas se lo merece, con Pacquiao o sin Pacquiao. Evidentemente, se cansó de esperar.

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