Por la cabeza del nicaragüense Luis “El Demoledor” Pérez (26-5-0, 17 KOs) la idea del retiro está en el horizonte, pero muy distante. A sus 33 años tiene confianza en su condición física y mental para retomar el camino hacia la gloria, trayecto que pretende labrar a costa de hombres de reconocido abolengo como el mexicano Jorge “Travieso” Arce y el filipino Nonito Donaire.

“Me estoy entrenando fuerte, porque tengo más de un año sin pelear. Sé que no es fácil, pero estoy decidido a lucir bien en mi regreso para después buscar una pelea más importante”, indicó el nica que retornará al encordado el venidero 31 de marzo en el gimnasio Alexis Argüello, ubicado en Managua, Nicaragua.

Todavía se desconoce quién será su adversario, pero poco le importa al estelar boxeador que en el pasado ostentó el cinturón mundial supermosca y gallo, en ambos casos en la versión de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

Tras 12 meses de inactividad y cuatro derrotas en sus últimas cinco presentaciones, el nica se replanteó su futuro en el arte de Fistiana y por esa razón desde enero trabaja duro en el gimnasio del mercado Roberto Huembes, bajo la tutela del entrenador Rolando “Kid Mambo” Barberena.

Según trascendió, Pérez guanteó con jóvenes prospectos y al principio lució fuera de forma. Paulatinamente ha ido recuperando el paso y ahora luce bastante bien. “Con el esfuerzo que estoy haciendo, sé que puedo ser nuevamente campeón del mundo. Las condiciones se agarran en el entrenamiento, en el guanteo y lo voy a demostrar cuando vuelva subir al ring”, aseguró el experimentado peleador.

Su sacrificio en el gimnasio es directamente proporcional a su ambición, de ahí que pretende rehacer su carrera no ante descartes sino demoliendo a los más capaces, o sea, el “Travieso” Arce, titular gallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y Nonito Donaire, monarca supergallo del mismo organismo y muy bien ranqueado en el escalafón de libra por libra.

“Yo quiero pelear con el “Travieso” Arce. Es un buen boxeador, pero está a mi alcance. Con una buena preparación, seguro que le gano, porque este mexicano ha enfrentado a un montón de paquetes y no peleadores buenos como yo”, disparó el hombre que se labró la reputación de ser demoledor frente a sus rivales.

Aclaró que las pretensiones de contender contra Donaire no son descabelladas porque su currículum es bien abultado y al filipino seguramente no le desagradaría enfrentarlo sobre los encordados.

“Nonito es un buen peleador, pero sé que le haría una buena pelea. Me gustaría enfrentar a un peleador de renombre como él y ganarle. Sé que puedo ganar un tercer título del mundo en la categoría supergallo”, aseguró el púgil que el mes próximo cumplirá 34 años y no ha perdido el hambre de gloria.

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