Soy hijo de jimaguas (twins como le dicen en inglés). Mi padre Juan y su hermano Emilio eran como dos gotas de agua. En el físico, los ademanes y hasta la voz eran idénticos. Salvo los familiares más allegados, pocos podían diferenciarlos.

Quizás esa sea la explicación por la que el manejador Hugo Correa, quien vive en el Distrito Federal, haya viajado hasta Filipinas con un boxeador distinto al que debía enfrentar al local Rey “Boom Boom” Bautista el 3 de marzo.

Pero la similitud con el caso de mi progenitor no es válida. Correa no “confundió” a dos “twins” en lo físico, sino en el nombre. El contrato establecía claramente que Genaro “Poblanito” García, de 34 años y con amplia experiencia en el cuadrilátero, chocaría con Bautista (33-2-0, 25 KOs). No hubo confusión. Fue un fraude total.

En su lugar el tramposo Correa llevó hasta el lejano país asiático a Genaro “Panterita” García, de 33 años y con 22 peleas, diez de ellas finalizadas por la vía del revés. En nada se asemejan.

Lo ocurrido, sin embargo, es tan burdo y absurdo que parece imposible de suceder. real. Pero es una historia real y ahora el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) investiga el fraude de cambio de identidad que colocó en el ring a “Panterita” en lugar de “Poblanito”.

Desde el arribo de Correa y su pupilo a Filipinas, la prensa y los involucrados en el pleito se percataron del cambio. El boxeador recién llegado en nada se parecía al que habían promocionado en videos y posters.

Físico diferente, pasaporte con nombre diferente, la estrategema quedó al descubierto, pero los organizadores se vieron obligados a continuar con los preparativos y finalmente se efectuó el combate que acabó con Panterita sobre la lona en el segundo asalto en la Tagbilaran City, de Filipinas.

Momentos antes del combate, también el árbitro Bruce McTavish confirmó que Correa había pasado “gato por liebre” porque aquel no era “Poblanito” sino un impostor.

McTavish fue el tercer hombre del ring cuando “Poblanito” enfrentó y perdió ante el japonés Toshiaki Nishioka en enero de 2009 en la tierra del Sol Naciente.

Tras la reclamación de las autoridades filipinas, el CMB expresó en un comunicado que “Correa será citado, se le dará audiencia y se investigará esto hasta sus últimas consecuencias”.

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