Yuriorkis Gamboa está obligado a ofrecer una buena disculpa. Careció de ética profesional y de no cumplir con su palabra al dejar plantado al estadounidense Brandon Ríos durante una rueda de prensa en Miami. La ausencia del llamado “Ciclón de Guantánamo” no solo es un irrespeto a su rival, sino a todos los que concurrieron al encuentro.

Actitudes de ese tipo deben recibir una crítica enérgica. No existen argumentos que puedan justificar su reprobable proceder. Si tuvo algún percance o imprevisto, debió comunicarlo para no permitir que se montara el show del cual era una de las principales figuras. Y la expectación por ver a las dos figuras frente a frente era enorme.

Gamboa (21-0-0, 16 KOs) y “Bam Bam” Ríos (29-0-1, 22 KOs) tienen pactado combatir en la división ligera (135 libras) el 14 de abril en el Mandalay Bay Resort y Casino de las Vegas. Aunque inicialmente se dijo que no habría cetro en juego la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) ofreció una de sus fajas.

“Ud es un perfecto caballero y un guerrero de ley, que sí encontró el camino de California a Miami”, dijo Carl Moretti, vicepresidente de la promotora Top Rank como indispensable disculpa al estadounidense Ríos. Sus palabras provocaron un bochorno inmenso en los coterráneos de Gamboa que se encontraban en el hotel Versailles.

Ríos, con todo derecho, externó fuertes insultos hacia Gamboa. Para cumplir con el compromiso protocolar, había viajado desde California hasta la ciudad del sur de la Florida.

“Por qué no está aquí ese enano de basura”, dijo Ríos ante decenas de periodistas procedentes desde los más lejanos rincones del país. “Es un cobarde que me ha hecho perder el tiempo. Gamboa sabe que no puede conmigo y por eso me huye”.

Allegados al cubano dejaron entrever la posibilidad de que hubiera viajado a Las Vegas para reunirse con Floyd Mayweather Jr. en un intento por formar algún tipo de negocio o sociedad comercial.

Sea cual fuere el motivo, Gamboa quedó muy mal parado con todos. Y también ofreció una imagen negativa del cumplimiento de sus obligaciones. Censurable, lamentable su ausencia y peor aún la imagen que ofrece de los púgiles cubanos.

Gamboa tiene el derecho de réplica para limpiarse del lodo que ahora mancha su nombre. Pero necesita argumentos de mucho peso, porque a simple vista su actitud ha sido ofensiva e injustificable. Como cubano y amante del boxeo me duele doblemente.

Comenta sobre este articulo