Frustrado por el revés y todavía aturdido por los golpes, Juan Manuel López arremetió contra su coterráneo, el árbitro puertorriqueño Roberto Ramírez Sr. Injusto e injustificado. Perdió y punto.

La impotencia por el nocaut que le propinó el mexicano Orlando “Siri” Salido (38-11-2, 26 KOs) el 10 de marzo en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan, hizo que “Juanma” lanzara una sarta de improperios contra el tercer hombre del ring, que podrían en el peor de los casos desembocar en un juicio civil por difamación.

“Juanma” (31-2-0, 28 KOs) perdió por nocaut en diez asaltos y Salido retuvo la corona pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), que le había arrebatado al boricua en abril del pasado año, también por la vía del sueño.

“Quiero disculparme con Roberto por los comentarios que hice después del combate ante Salido”, dijo López un día después de la pelea a través de un comunicado. “Roberto es uno de los mejores árbitros del mundo, hizo un gran trabajo, y le agradezco que me haya protegido porque definitivamente estaba lastimado”.

Enaltece al ser humano cuando se disculpa por sus errores, siempre y cuando exista un sincero arrepentimiento.

¿Está realmente arrepentido “Juanma” o hizo esta declaración bajo la presión de la pempresa promotora PR Best Boxing Promotions, que lo representa? Tengo mis dudas después de ver su imagen sobre el ring lanzando improperios a diestra y siniestra.

Al concluir el combate, López sorprendió al alegar que Ramírez y su hijo (réferi del pleito anterior con Salido) son apostadores y que esa fue la causa por la que detuvo la pelea, que había dominado ampliamente.

“Este réferi estuvo mal, lo sigo diciendo que estuvo mal, él es un apostador y lo digo”, expresó sobre el cuadrilátero López. “El (Salido) me dio un buen golpe, no lo niego, pero yo me paré y estaba consciente de lo que estaba haciendo”.

!¿Consciente?! Nada más alejado de la realidad. López parecía un zombie que no conseguía mantenerse en pie y Ramírez tuvo dificultades para llevarlo hasta su equipo. Le evitó un castigo innecesario y quizás traumas cerebrales que podrían poner en peligro su vida.

Peter Rivera, vicepresidente de PR Best Boxing Promotins, también se disculpó por las palabras ofensiva de López.

“Cuando Juanma estaba lastimado él (Ramírez) detuvo la pelea y ese trabajo es el que le puede extender la carrera a los boxeadores, ya que los protege de recibir castigo innecesario”, expresó Rivera.

Y añadió: “Nosotros en PR Best Boxing Promotions reconocemos su profesionalismo y estamos totalmente de acuerdo con su decisión, y queremos de nuevo pedir disculpas por cualquier comentario que pueda lacerar su labor”.

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