Apenas una semana duró el silencio. Había que reactivar el culebrón mediático que protagonizan el argentino Sergio “Maravilla” Martínez (48-2-2, 27 KOs), y el mexicano Julio César Chávez Jr. (45-0-1, 31 KOs). Tanto tiempo podía ser fatal para la salud de este melodrama, entre los más atractivos del 2012.

Rompió la hipotética y fugaz tregua, “Maravilla” Martínez, campeón de diamante y emérito en los medianos (160 libras) del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y que el 17 de marzo peleará contra el inglés Matthew Macklin (28-3-1, 19 KOs) en el Madison Square Garden de Nueva York.

Algo que hizo con mucha diplomacia, sin apelar a la bravuconería barata, muy común en el medio. En declaraciones a la argentina agencia Télam reafirmó que su principal meta para el año en curso es pelear contra el azteca, monarca mundial ligero del CMB.

“Tengo como objetivo enfrentar a Chávez Junior. Quiero la corona regular de los medianos que alguna vez fue mía y que cedí en su momento para que no tener problemas con la empresa alemana Universum y el CMB.

A pesar de los deseos del gaucho, éste no pretende pasar por tonto y en consonancia aclaró que de concretarse el pleito, como la mayoría espera, solicitará que el “Hijo de la Leyenda” se realice exámenes antidopaje.

“Pretendo que se practique un mes antes el control antidoping, cuando falten 15 días, previo y después de la pelea. No quiero sorpresas y sólo deseo que todo se haga con normalidad dentro de las reglas y sin picardía”, indicó el veterano de 37 años que recientemente confesó que se siente en mejores condiciones que cuando tenía 25.

Con elevadas dosis de sarcasmo el sudamericano indicó que “no quiero vivir una situación como la que tuvo que soportar Marco Antonio Rubio, cuando recientemente combatió ante Chávez Junior (en San Antonio, Texas). Entonces a Julito se le olvidó presentarse en el antidoping. ¡Qué olvido!”.

¿Cuál será la respuesta del Junior? ¿Y en que tono? El tiempo responderá esas interrogantes.

Sobre el británico Macklin, el bonaerense dijo que es “un boxeador ortodoxo, con buena derecha y algo frontal para combatir. Es osado y guapo y según lo que pude observar en algunos videos será un buen oponente”.

Según testigos presenciales Maravilla, considerado como el número tres en el ranking de los mejores libra por libra, en una de las sesiones previas a la pelea con el británico mostró un estado físico excepcional, sacó las manos desde todos los ángulos con felina rapidez y precisión, exhibición que provocó el aplauso de los presentes (muchos de ellos argentinos residentes en Nueva York) y el beneplácito de su entrenador Pablo Sarmiento.

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