Contrario a lo que muchas personas puedan pensar, algunos boxeadores profesionales tienen un intelecto fértil, al menos eso se desprende de las ocurrentes declaraciones que suelen emitir de vez en vez, y que motivan grandes cintillos en los medios, y también, en ocasiones, el esbozo de una sonrisa.

La perla que motiva esta inusual introducción acaba de lanzarla el peleador puertorriqueño Wilfredo “Papito” Vázquez Jr. (21-2-1, 18), quien acaba de sugerir a su compatriota Juan Manuel “Juanma” López (31-2-0, 28 KOs) que visite, nada más y nada menos, que a un psicólogo para superar sus conflictos personales y profesionales.

¡Le zumba! Menuda recomendación la de Papito para un hombre que acaba de perder por segunda ocasión sucesiva, por nocaut, ante el mismo peleador, el mexicano Orlando “Siri” Salido (38-11-2, 26 KOs), y que después de esa trifulca arremetió injustificadamente contra el árbitro porque, según él, paró indebidamente la pelea, algo que todos –dispensen el ser absoluto- saben que no fue así. Naturalmente tuvo que retractarse pero es muy probable que reciba una fuerte sanción por lengüilargo.

“Yo siendo Juanma, me sentaría con un psicólogo. Debería ir para exponer sus puntos. No tiene nada de malo, yo he ido a un psicólogo y Juanma debería ir para enfrentar sus situaciones. Que arregle su vida personal”, dijo el ex campeón mundial supergallo (122 libras) de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Estas palabras representan una sugerente respuesta, al menos momentánea, al deseo inmediato de Juanma de enfrentar a Papito, como hizo saber en una entrevista concedida al diario boricua Primera Hora. “Estoy dispuesto a chocar con el peleador que la compañía me ponga de frente. Si es Vázquez, aquí estamos para enfrentar el reto, claro está”, aseguró el otrora monarca absoluto pluma (126 libras) de la OMB.

Vázquez Jr. explicó a los medios que López sufre las consecuencias de haber ganado la mayoría de sus peleas en los primeros asaltos. “Eso puede estar afectando la carrera de Juanma debido a que nunca ha podido emplear toda la condición que ha adquirido. Pelear un asalto o dos no beneficia en nada”, enfatizó.

Papito no cerró las puertas a un posible enfrentamiento en el futuro cercano. “Hace tiempo, desde que comencé mi carrera, se ha estado hablando del combate (contra López), pero todo es un proceso para encontrarnos en el cuadrilátero. Mi equipo de trabajo entiende que es el momento de tomar otro paso”, argumentó. “Juanma es un buen boxeador y es uno de los nombres que se han mencionado”.

Es un secreto a voces que Papito y Juanma son como el aceite y el vinagre. Han protagonizado conflictos verbales bien sonados, sobre todo cuando los dos poseían la condición de campeones mundiales y se especulaba sobre un posible enfrentamiento entre ambos.

“La fama le hizo daño, dejó que el ego entrara a su hogar, que entrara a su vida. Su equipo de trabajo es mediocre porque nadie es mejor que nadie. (…) No tengo que envidiarle nada porque lo mío lo he sudado yo (…) Que me respete como persona y como hombre, que no se trate de pasar de listo que yo no soy ningún nene de teta, le disparó Papito en abril de 2011.

Y prosiguió “yo soy un chamaquito de calle y el boxeo lo dejo a un lado a la hora de hablar como hombre y también tengo mis cositas en mi sitio. Que no se lucre de su éxito, que Dios lo que da, Dios lo quita y más cuando tu sacas de tu lado a las personas que se han fastidiado contigo el día a día, por el maldito dinero y por la maldita fama. La vida le va a dar su premio”.

Juanma ripostó “que me pague lo que valgo. Yo no soy él que peleo por cinco pesos y una cajita de pollo con un refresco”.

Entonces no podían coexistir y ahora, los dos de capa caída, quizás cedan a efectuar un combate porque seguramente están deseosos de relanzar sus respectivas carreras, algo disminuidas por los reveses que les costaron los fajines mundiales.

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