Desde que los hermanos Vitali y Wladimir Klistchko se adueñaron totalmente de la división de los pesos pesados, ésta pasó de ser la más atractiva a la más aburrida. Cualquier neófito en las artes del pugilismo puede llegar a la misma conclusión tras una fugaz travesía por Youtube. O sea, eso no es noticia. Pero sí lo afirma el excampeón mundial de la categoría, el británico Lennox Lewis, las cosas cambian.

Y es que el inglés de trenzas largas es un verdadero “monstruo sagrado”, que se forjó un nombre en los años 90’ del pasado siglo, sin duda una época de esplendor en la cual coincidió y venció a los míticos Evander Holyfield y Mike Tyson.

Ahora, como antes, a Lewis no le tembló el pulso y menos la lengua para inculpar a los kirguisos que residen en la ciudad ucraniana de Kiev, de la crisis que vive actualmente la categoría máxima, entre las más seguidas hasta que él dejó los encordados el 21 de junio de 2003.

Precisamente en ese adiós estuvo involucrado Vitali, el mayor de los hermanos, que lo enfrentó por las fajas absolutas del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Organización Internacional de Boxeo (OIB).

Aquella despedida fue agridulce para Lewis que venció por nocaut técnico, debido a las cortaduras que tenía el retador. Pero según testigos presenciales y las tarjetas de los jueces, Vitali iba dominando las acciones, gracias a su poderoso jab de izquierda.

“Los Klitschko y sus rivales sólo se llenan los bolsillos”, señaló el europeo en franca alusión a la pericia de los promotores para manejar sus respectivas carreras, repletas de mucho dinero y peleas contra mediocres.

El esbelto moreno (6’5″) de 46 años resultó mucho más enfático cuando afirmó que “sus contrincantes no son mejores. Y quizás sobrepasó el límite de la cordura al asegurar que “ni siquiera me habrían servido de sparring”.

Para aderezar aún más sus diatribas sugirió que una buena bolsa podría motivarlo a regresar para acabar con una dinastía que dura ya mucho tiempo. “Por 100 millones estaré de vuelta. Me tendré que quitar el pijama e irme al gimnasio”.

“Si se busca al mejor boxeador del mundo debe decidirse en una pelea épica. No en este circo”, dijo el excepcional peleador que realizó 18 peleas titulares, en ellas tuvo balance de 15 victorias, dos derrotas y un empate.

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