El estadounidense Freddie Roach es un buen entrenador. Y lo es porque, además de su capacidad para preparar adecuadamente a sus pupilos, también sabe configurar un ambiente psicológicamente favorable para su causa.

Por esa razón afirma que su principal discípulo hoy por hoy, el filipino Manny Pacquiao (54-3-2, 38 KO’s), está plenamente concentrado en su próximo combate con el invicto pugilista de Estados Unidos Timothy Bradley (28-0-0, 12 KO’s), sin prestar oido a las insinuaciones sobre cuánto pueden haber afectado al Pacman recientes acusaciones, luego desmentidas por el gobierno de Filipinas, por presunta evasión de impuestos.

Roach, guía de varios campeones del mundo y seleccionado como entrenador del Año en 2003, 2006, 2008 y 2010 afirma que “Manny (Pacquiao) está listo para defender con éxito su faja mundial de peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el próximo 9 de junio en el MGM Grand Garden Arena, de Las Vegas. Esa es su única preocupación en estos momentos”.

“Por esa razón ahora sólo pensamos en un entrenamiento al máximo para poner fin al invicto de Bradley. Lo demás son habladurías que un buen profesional como Manny (Pacquiao) sabe ignorar”, ratificó el calificado adiestrador.

Las declaraciones de Roach pretenden poner punto final a los rumores sobre la presunta evasión de impuestos del año 2011 que podrían haber implicado hasta una pena de dos años de cárcel a Pacquiao en su natal Filipinas, donde el campeón del mundo en ocho divisiones también ocupa una banca como diputado al Congreso.

Precisamente el aval como entrenador de Roach, sumado al talento indiscutible del Pacman, convierte al dúo en favorito en las apuestas mucho antes del duelo que pondrá en la otra esquina a Bradley, asesorado por el mexicano Joel Díaz, otro que no es segundo de nadie en eso de instruir a pugilistas dentro y fuera de los encordados.

Al respecto, el estadounidense Bradley ha dicho públicamente que Díaz hará la diferencia en la confrontación del 9 de junio “porque es mejor entrenador que Freddy Roach, y yo estaré mucho mejor preparado para la victoria”, subrayó.

La atrevida afirmación del imbatido boxeador de 28 años se fundamenta en que Díaz le ha conducido a la conquista en par de oportunidades de la corona ligero-welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y también a la obtención del título mundial de esa categoría de peso, versión de la OMB.

“Mi entrenador ha guiado hacia la gloria a hombres como Antonio y Julio Díaz, a Abner Mares y a Vicente Escobedo… Un hombre así hará la diferencia a mi favor”, puntualizó Bradley, quien evidentemente pretende robarle la iniciativa al viejo zorro Roach en eso de crear un ambiente favorable antes de cada combate.

Comenta sobre este articulo