El mandamás del Consejo Mundial de Boxeo, José Sulaimán, defiende a capa y espada a “Canelo” Álvarez y al Junior Julio César Chávez. Le resbalan las acusaciones sin importarle la gravedad de los hechos.

Sobre Álvarez pende una demanda judicial del también boxeador mexicano Ulises Solís, monarca mundial minimosca, quien en octubre pasado presentó una reclamación en la corte por presuntamente haber recibido una golpiza de Canelo, quien lo acusó de sostener relaciones con su ex mujer y madre de su hija.

En un deplorable papel de abogado del diablo, y defensor de lo indefendible, Sulaimán desestimó lo ocurrido y ni siquiera esperó el resultado de las investigaciones para tomar partido, so pena de quedar (una vez más) en ridículo.

“En este caso el CMB apoya a los dos muchachos (Canelo y Chávez Jr.) porque son ídolos nacionales y los vamos a proteger”, dijo sin sonrojarse Sulaimán en sus declaraciones. “Los que demandan y hacen eso tratan de ganar dinero y atención de los que tienen fama y clase”.

¿Tiene pruebas Sulaimán que confirmen sus palabras? ¿Conoce en profundidad lo sucedido? ¿O a priori da el beneficio de la duda sin importarle nada más?

Más incisivo aseguró que visitó a Mike Tyson cuando estuvo en la cárcel y también se trasladó a Argentina para ver en prisión a Carlos Monzón. “Siempre estaré en la esquina del boxeador”, dijo sin percatarse que “Archie” Sólís también es un representante del Arte de Fistiana y fue el agredido.

Solís afirmó que producto de los golpes de Canelo fue sometido a una intervención quirúrgica máxilofacial por doble fractura en la mandíbula y que resultó imprescindible colocarle tres placas. ¿Será un invento “para ganar dinero y atención de los que tienen fama y clase?”.

“Sufrí un daño que repercute en mi carrera, pues yo vivo de pelear”, dijo Solís, quien asegura podría permanecer fuera del ring hasta ocho meses. “No es justo que venga y me agreda mientras me encontraba preparándome para ganarme la vida. Yo solo pido justicia”.

Chávez Jr. también está en aprietos con la justicia por conducir en estado de ebriedad y no tener licencia en Los Ángeles, a pocas horas de enfrentar a Marco Antonio “Veneno” Rubio, a quien venció por fallo unánime en febrero. Enfrenta tres cargos con la posibilidad de ir tras las rejas hasta un año si resulta culpable.

Una gran nebulosa se abrió en torno al combate por la falta de pruebas antidoping, lo que originó la protesta de “Veneno” Rubio y sus asesores, pero todo se diluyó como agua entre las manos, a pesar de que sobre Chávez Jr. existen antecedentes de vínculo con esteroides.

A inicios de 2010 la Comisión Atlética de Nevada suspendió seis meses al hijo de La Leyenda y además le impuso una multa de 10 mil dólares por dar positivo a furosemida, después del combate frente a Troy Rowland el 14 de noviembre de 2009.

Lo más sorprendente de Sulaimán es que después de darle el respaldo a ultranza al Canelo y al Junior Chávez, no perdió oportunidad para contradecirse.

“Los campeones están obligados a comportarse con decencia, a respetar las reglas del boxeo y a ser un digno representante del pugilismo”, aseguró Sulaiman.

¿Estará en sus cabales el dirigente del CMB? ¿O le ocurren episodios temporales de Alzheimer que le hacen perder la memoria de un momento a otro? Afirma que los boxeadores deben ser “dignos representantes del pugilismo” y por otro lado les da un espaldarazo, ignorando actitudes indignas y bochornosas.

No hay dudas. Sulaimán está comportándose como un contradictorio abogado del diablo.

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