El boricua Juan Manuel “Juanma” expresó ante el abogado Alberto Arroyo, que carece de evidencias de las crudas acusaciones lanzadas en contra del árbitro Roberto Ramírez Sr. el 10 de marzo cuando perdió por nocaut en el décimo asalto ante el mexicano Orlando “Siri” Salido en el coliseo Roberto Clemente.

“No tengo evidencias”, dijo López, lo que en lenguaje boxístico significa “tirar la toalla”. “Dije la verdad y pedí perdón y disculpas a los Ramírez”.

Al finalizar el combate, “Juanma” se explayó ante las cámaras de televisión con una sarta de insultos, tanto a Ramírez padre, el tercer hombre del ring en esta ocasión, como a su hijo del mismo nombre que impartió justicia en la pelea previa frente a Salido.

“Este árbitro (Ramírez), al igual que su hijo, pararon mal la pelea. Son dos apostadores y la Comisión sabe que yo se lo dije que era un apostador”, dijo López en forma descompuesta después del revés.

Había perdido el invicto y el título pluma de la OMB ante Salido en abril de 2011. En aquella ocasión, el árbitro fue el hijo de Ramírez, quien también decretó el fin de las acciones después de un derechazo que envió a la lona a “Juanma.

Las palabras del astro puertorriqueño levantaron una ola de comentarios en todos los círculos boxísticos, principalmente en la Isla del Encanto, de donde también son oriundos los Ramírez, los más afectados por el penoso incidente.

“La prepotencia de sus palabras masacraron mi honradez”, dijo Ramírez, un profesional de larga data en los encordados, al referirse a una disculpa anterior de López. “Las excusas solo satisfacen al que las dice y la otra vez (el pasado año) también se disculpó para venir ahora con la misma poca vergüenza”.

Recientemente, López emtió una segunda disculpa ante una emisora de radio por sus ofensivas declaraciones, pero Ramírez las rechazó al considerar que sus palabras “son sinceras pero no satisfacen nuestras expectativas”.

“Esperábamos que él dijera enfáticamente con la misma forma de la difamación, que no tenía pruebas y evidencias de que nosotros (también el hijo de mismo nombre) somos apostadores”, añadió Ramírez.

“Si lo admite, no tenemos ningún interés de seguir adelante”, recalcó Ramírez Sr. “Solo queremos limpiar nuestra reputación e imagen. Pidieron disculpas por lo que pasó pero no por los hechos”.

Círculos allegados a los acontecimientos aseguran que “Juanma” aceptó ahora firmar un documento en el que admitirá no tener evidencias de que Ramírez es un apostador y también grabará un video para colocarlo en las redes sociales, incluyendo Youtube y Showtime, al tiempo que enviará una carta a los organismos mundiales que rigen el boxeo.

Peter Rivera, vicepresidente de Boxing Best, de Puerto Rico, aseguró que López y sus asesores “vinieron humildemente a pedir disculpas y a pedir una oportunidad para seguir trabajando”.

“Juanma ha reconocido que esto no debió pasar”, dijo Rivera. “Ahora esperamos que la Comisión evalúe el informe del oficial examinador (el abogado Arroyo) y que nos dé la oportunidad de poder pasar esta lamentable página”.

Se han cumplido las justas exigencias de Ramírez, pero la Comisión está en una disyuntiva si no aplica alguna sanción a López.

Si “pasan la página” y ocurre un hecho similar, ¿habrá moral para suspender al que incurra en otro espectáculo como el de “Juanma”? La decisión debe enfocarse en que no exista una mala lectura de lo sucedido. La impunidad es una mala consejera.

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