Toda la potencia que carga en sus puños el mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez estalló sobre el ucraniano Sergey “El Profesor” Fedchenko en pelea estelar concertada a 12 asaltos el 14 de abril en la New Mexico City Arena de la capital mexicana, en la cual el veterano pugilista azteca ganó por decisión unánime y demostró que aún le sobra calidad para mantener una posición estelar en las 140 libras.

Márquez (54-6-1, 39 KO´s), uno de los mejores boxeadores de México en la actualidad, hizo gala de su acostumbrado proceder impetuoso a la riposta en los tres primeros asaltos, al dejar que Fedchenko (30-2-0, 13 KO´s) atacara primero, para sorprenderlo con efectivos ganchos de izquierda y derecha que hicieron diana en el rostro y en el tórax del europeo.

No obstante, fiel a su filosofía de tirar golpes todo el tiempo, a partir de la cuarta ronda “Dinamita” Márquez cambió su proceder, tras tomar la iniciativa con ofensivas en las que pegó a razón de tres golpes por uno para acumular una clara ventaja sobre Fedchenko, quien evidenció valentía y gran capacidad para asimilar los golpes lanzados por su contrincante.

Con el transcurso de los minutos de combate, el mexicano incrementó su ventaja con un vasto arsenal de combinaciones, pero justo es reconocer que el ucraniano nunca fue un pasivo saco de golpeo y en más de una ocasión conectó derechazos limpios al rostro de Márquez.

En el décimo asalto, una combinación de izquierda y derecha de Márquez dobló las rodillas del ucraniano, quien no obstante se mantuvo en pie y logró capear el temporal, que se recrudeció a mediados del round número 12, cuando parecía que el mexicano liquidaba a su adversario con su demoledor ataque… Pero una vez salió a relucir el aguante del europeo, quien consiguió completar los 36 minutos de lucha.

Los espectadores que asistieron a la New Mexico City Arena disfrutaron de una gran demostración del pugilista local y también pudieron apreciar un movido combate capaz de dejar satisfechos a los más exigentes y apasionados seguidores del deporte de los puños y las 12 cuerdas.

Y en la misma fecha, en otro pleito estelar acogido por el Mandalay Bay Events Center de Las Vegas, Nevada, el mexico-estadounidense Brandon “Bam Bam” Ríos (30-0-1, 22 KO´s) fue injustamente favorecido por una decisión dividida sobre el cubano Richard Abril (17-3-0, 8 KO´s) en pelea pactada a 12 rounds en las 135 libras, un peso que Ríos rebasó por dos libras a pesar del gran esfuerzo realizado para poder cumplir con los requerimientos de la báscula.

Abril tuvo un comienzo poco afortunado, y justo en el primer round recibió el único impacto sólido y limpio conectado por Ríos, un swing de derecha en la salida de un intercambio en la media distancia, pero a partir de ahí el cubano se apoderó del encerado y controló las acciones con su mejor boxeo.

El pleito se anunciaba como una “sangrienta bronca” después de los acontecimientos de la conferencia de prensa en la que ambos pugilistas protagonizaron un altercado controlado oportunamente… Al parecer la mayor parte del ímpetu de ambos contendientes se diluyó en ese incidente, pues sobre el cuadrilátero ofrecieron un deslucido espectáculo.

“El Tigre” Abril (17-3-1, 8 KO´s) campeón mundial interino de las 135 libras y número uno del ranking de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) consiguió preservar una relativa continuidad en su estilo de pelea desde la larga distancia, con un persistente jab de izquierda seguido de la derecha recta y eso le bastó para contener las embestidas de un descoordinado Ríos, quien siempre intentó enredar a su rival en el cuerpo a cuerpo.

Ríos fue favorecido por dos jueces y por el tercer hombre del ring, el estadounidense Vic Drakulich, quien permitió con increíble pasividad al México-estadounidense entrar reiteradamente al área de impactos con la cabeza muy por delante de sus zapatillas, sin siquiera llamarle la atención en una ocasión.

Este triunfo de “Bam Bam” Ríos se incluye en la nada reducida lista de robos que han restado prestigio al boxeo y credibilidad al trabajo de los oficiales, pues la ventaja de Abril resultó tan evidente que hasta los hinchas presentes en el Mandalay Bay, la mayoría mexicanos o con raíces de esa nacionalidad, abuchearon el increíble veredicto de los jueces.

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