Cualquier movimiento del filipino Manny “PacMan” Pacquiao (54-3-2, 38 KOs) es perseguido por los medios de comunicación y era impensable que pasara inadvertido el inicio de su preparación para el combate contra el estadounidense Timothy “La Tormenta del Desierto” Bradley (28-0-0, 12 KOs), pactado para el 9 de junio en el MGM Grand de Las Vegas y que pudiera ser su última presentación sobre el ring.

Sin proponérselo, el actual campeón peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), rompió la rutina en la ciudad de Baguio, a 250 kilómetros al norte de Manila (capital filipina), cuando comenzó a correr varias millas en el Parque Burnham.

Según testigos presenciales PacMan, de 33 años, se encuentra muy motivado para el pleito con el norteño y ha iniciado la fase de acondicionamiento de altura con Dios a su lado.

Pacquiao aseguró que está “totalmente centrado en el entrenamiento, aunque ahora soy más feliz porque tengo a Dios”.

El estadounidense Freddie Roach, su entrenador, fue uno de los sorprendidos por el estado espiritual de su pupilo. “Ahora creo lo que he estado leyendo”, dijo. “Manny ya ha estado entrenando duro desde antes de que llegara yo aquí”.

Buboy Fernández supervisó la preparación previo a la llegada de Roach. La víspera Pacman realizó un entrenamiento público en el que hizo trabajo de manoplas, luego le pegó al saco y culminó en la pera.

En el aparte con los medios, el también diputado al Congreso de Filipinas, confesó que se siente “recargado” debido al cambio en su estilo de vida y también por medirse a un peleador excepcional como el invicto Bradley.

Según el cronograma revelado, Pacquiao debe estar llegando a Los Ángeles en la primera semana de mayo y continuará su entrenamiento en el Gimnasio Wild Card en Hollywood, California.

No hay duda que su entusiasmo contagia al equipo de trabajo. Sin embargo, éstos últimos están preocupados por las declaraciones que hiciera el pugilista a la emisora de radio filipina DZMM. Entonces dijo que Dios le había dicho en un sueño que dejara el boxeo.

“No voy a quedarme mucho tiempo en el boxeo porque Él dijo: 'tú has hecho suficiente. Te has hecho famoso, pero esto es perjudicial'”, indicó.

Roach no escondió su inconformidad, aunque fue comprensivo con su alumno más aventajado. “Él dice que Dios no quiere que lastime a la gente. Eso me molesta un poco, pero Manny siempre ha sido una persona compasiva”.

¿Bradley será el último obstáculo en el carrera de PacMan? Yo lo dudo. ¿Y usted?

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