El invicto púgil estadounidense Floyd Mayweather es como las monedas, posee dos caras: anverso y reverso. Su triunfo ante el puertorriqueño Miguel Cotto en 5 de mayo en el MGM Grand de Las Vegas demostró la parte bella, la del virtuoso del boxeo, contrapuesta a la que es capaz de cometer violencia doméstica hacia su pareja y creerse un ser omnipotente entre los mortales.

Pero después de la demostración que ofreció “Money” ante “Junito” Cotto, a quien le arrebató el título de las 154 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), es obligado referirse a sus cualidades con los puños, porque Mayweather indiscutiblemente hace honor al Arte de Fistiana.

En la victoria ante Cotto, Mayweather extrajo su mejor boxeo. Hizo alarde de técnica boxística, desplazamientos hacia los laterales, defensa con torso, hombros y guantes, y pegó más con sus dos manos, mucho más que su rival. Resulta difícil refutar sus palabras cuando al final del combate dijo “Soy el mejor boxeador del mundo”. Y no porque su rival careciera de nivel competitivo, sino todo lo contrario. Cotto fue un perro de presa. Salió a defender el título como un guerrero. Y dio una excelente pelea, la “más difícil” en la carrera de Mayweather, según reconoció Oscar de La Hoya, derrotado por “Money” en una decisión dividida el 5 de mayo de 2007, cinco años exactos de este enfrentamiento.

En aquella oportunidad se registraron ingresos totales de 120 millones de dólares, reconocida como la mayor recaudación en la historia del boxeo de acuerdo con algunas fuentes. Ahora “Money” Mayweather se embolsó un cheque de 32 millones de dólares, cifra que crecerá con las ganancias del sistema “pago-por-ver”. Y aunque no existan razones para demeritar la convincente victoria del mexicano Saúl “Canelo” Álvarez ante el veteranísimo Shane “Sugar” Mosley, desde mi óptica personal Mayweather pertenece a otra galaxia.

Mosley en plena decadencia a sus 40 años, pegó en exceso al joven Álvarez. Mayweather, por su parte, resistió con excelencia el empuje de un Cotto bien preparado, siempre al ataque, que cayó “con las botas puestas”.

Como ocurre con las especulaciones, sería interesante ver si “Canelo” resiste el poderío de “Junito” Cotto. Son dos super welter naturales y ambos con muchas ambiciones sobre el ring.

Ese choque permitiría conocer si “Canelo” se encuentra en el camino hacia convertirse en una de las grandes estrellas del pugilismo mexicano de todos los tiempos, como han asegurado algunas voces del entorno azteca y allegados a su carrera. Del “Mayweather malo” no quiero escribir en esta ocasión. Tendrá a partir del 1 de junio 87 largos días en la cárcel del Condado de Clark, en Las Vegas, para contar la fabulosa suma que obtuvo en el triunfo ante Cotto.

¡Ah, y para convencerse que a las mujeres se les respeta y no se les golpea ni con el pétalo de una rosa! Ojalá aprenda la lección.

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