En un resultado inesperado, pocas veces visto en el boxeo, el ex campeón mundial nicaragüense, Rosendo “El Búfalo” Álvarez fue descalificado en el quinto round por el réferi Onofre Ramírez, luego de que le contestara en forma soez el llamado de atención por un golpe ilegal que le propinó a su contrincante, el prospecto nicaragüense Jean Sampson.

“Estoy de acuerdo que esta pelea es importante, pero yo tomé la decisión por su actitud antideportiva. Yo tengo que poner el orden en el ring y por eso decidí descalificarlo”, indicó el réferi a los medios de prensa luego de la pelea.

La contienda, realizada el 26 de mayo en el Polideportivo España, en Managua, Nicaragua, estaba programada a 8 rounds, en peso súper gallo (123 lb. /55k.). Aunque los primeros tres rounds fueron dominados por el peleador capitalino Sampson, incluso haciendo trastabillar al “Búfalo” con una potente derecha en el mismo primer asalto, los jueces llevaban arriba en las tarjetas al ex campeón, quien regresaba de un retiro de seis años, los que vivió en Estados Unidos.

El cuarto round fue poco vistoso, con muchos amarres y cabezazos por ambas partes. A sus 42 años, “El Búfalo” Álvarez lució un poco fuera de distancia y sin contundencia ni precisión en sus puños. Mientras tanto Sampson se desplazó bien por el ring, entrando y saliendo con buena defensa, y ya había logrado hacer sangrar a Rosendo por la nariz y por un corte en el ojo izquierdo.

El ex bicampeón mundial de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), en las divisiones paja y mini mosca, podría apelar el fallo del combate ante la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional. Su record quedó ahora en 43 peleas, 37 victorias (24KO), 4 derrotas (1KO) y 2 empates. A pesar de esta derrota, declaró que continuará con su carrera pugilística.

El rival de Rosendo, de 22 años, 20 años menos que el ex campeón mundial, cuenta apenas con 13 peleas en su haber, de las cuales ganó 12 (7KO) y perdió una, precisamente su última pelea, contra el panameño Yonfrez Parejo, por decisión unánime en 11 rounds, en la que estuvo en disputa el título gallo Fedelatin de la AMB.

Algunos consideran que aun cuando el árbitro pudo haber amonestado a Rosendo, quitándole puntos, la descalificación más bien pudo haberlo salvado de una derrota humillante, ya que denotaba cansancio y sus golpes no lograban aterrizar en la humanidad del rival, quien denotó una mejor preparación física.

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