rigondeaux pikset17La guerra de los insultos finalizo con triunfo unánime para el argentino Sergio “Maravilla” Martínez, quien arrebató al mexicano Julio César Chávez Jr. la faja mediana del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en el Thomas and Mack de la Universidad de Las Vegas.

Fue sin dudas el más destacado de los pleitos de fin de semana, que incluyó otros novedosos en el propio escenario, aunque también hubo una apetitosa cartelera boxística en el MGM Grand de la propia Ciudad del Pecado.

“Maravilla” (50-2-2, 28 KOs) demostró ser superior al Junior Chávez (46-1-1, 32 KOs). Durante 11 rounds le dio una lección de boxeo. Golpeó preciso con ambas manos, se desplazó con movimientos de pies y torso, y a lo largo del enfrentamiento se pudo apreciar a un experimentado púgil de 37 años frente a un inexperto de 26 que mostró pocos atributos para alcanzar la victoria (o impedir la derrota).

Pero a punto de concluir el combate y ya con la victoria asegurada en las tarjetas de puntuación, “Maravilla” quiso cumplir con su palabra. Le había prometido al Junior durante el pesaje que le iba “a cortar la cabeza”. Y por poco paga caro su error.

En los últimos tres minutos Martínez y el Junior se enfrascaron en un duelo en el que se dieron con todo en la corta y media distancias. Una potente derecha de Chávez Jr. envió a la lona a “Maravilla”, quien recibió otros sólidos impactos y a duras penas pudo capear el temporal.

La puntuación de los tres jueces favorable a “Maravilla” fue justa. Emitieron un fallo en correspondencia con lo sucedido sobre el ring: 117-110 y dos se inclinaron un 118-109.

Ambos púgiles se hicieron un reconocimiento público, que en alguna medida zanjó las ofensas lanzadas durante semanas. E igualmente los dos aceptaron una revancha, cuando las condiciones lo permitan, porque Lou DiBella, promotor de Martínez, aseguró a la cadena ESPNdeportes, que su representado salió lesionado de la reyerta.

“Su mano estaba rota, cayó a la lona, su rodilla estaba mala, pero se levantó y no buscó amarrar. Salió a pelear”, dijo DiBella. “Sergio Martínez es un hombre entre hombres. Él pudo amarrar y abrazar a Chávez o simplemente mantenerse lejos, pero él no es así. Él quería pelear hasta el final para noquear a este muchacho”.

En el propio escenario, el cubano Guillermo “El Chacal” Rigondeaux (11-0-0, 8 KOs) derrotó en forma unánime al estadounidense Roberto Marroquín (22-2-0, 15 KOs), con lo cual retuvo el cinturón supergallo de la Asociación Mundial (AMB).

El “Chacal” mostró atributos de un peleador consagrado, con dominio de la técnica defensiva, sentido de la distancia y fuerte pegada. A lo largo del pleito parecía que Marroquín era un simple “sparring” y en la esquina del cubano le habían indicado que no terminara por la vía de los puños.

También resultó ganador en polémica decisión dividida el puertorriqueño Román “Rocky” Martínez ante el mexicano Miguel “Barrerito” Beltrán en la disputa de la faja superpluma de la OMB.

Cerca de allí, en el MGM, el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez resultó mucho para Josesito López. El pelirrojo Álvarez propinó nocaut técnico a López en el quinto asalto, y de paso retuvo su corona superwelter del CMB.

En Bamberg, Alemania, el cubano Yoan Pablo Hernández, de 27 años retuvo la corona de los pesos cruceros de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) al imponerse por puntos al canadiense Troy Ross.

Un fin de semana intenso y de gran calidad boxística en varios escenarios internacionales y en el que los amantes del arte de Fistiana solo tuvieron que lamentar la tozudez de las promotoras Top Rank y Golden Boy Promotions.

Colocar en la balanza en idéntico horario los duelos Chávez Jr vs “Maravilla” Martínez y “Canelo” vs Josesito López resultó un insulto a la lógica con el propósito de medir la aceptación del público.

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