rigondeaux donaire pikoct142012Ya resulta evidente que no se trata de una simple suposición. De una interpretación, muy personal, basada en las simpatías que genera un compatriota tan cubano como yo.

Es indiscutible que el filipino Nonito Donaire (30-1-0, 19 KO's), campeón mundial Súper Gallo de la OMB, no quiere ver ni en pintura al “Chacal” Guillermo Rigondeaux(11-0-0, 8 KO's), monarca del orbe de la AMB y, en consecuencia, el más laureado pugilista profesional de la Mayor de las Antillas en la actualidad.

Una vez más, Donaire pareció incómodo cuando enfrentó una pregunta sobre su más inmediato rival entre las 12 cuerdas, tras su victoria por nocaut en el noveno asalto sobre el japonés Toshiaki Nishioka (39-5-3, 24 KO's), el 13 de octubre de 2012 en el Home Depot Center de Carson, California.

Un sagaz entrevistador parecía buscar una lógica respuesta del filipino: Guillermo Rigondeaux. Pero a cambio, por su pregunta recibió en contestación una mueca de Donaire, y una evasiva: “cualquiera que esté dispuesto a enfrentarme puede ser mi inmediato oponente. Hay muy buenos boxeadores que aspiran a este trono que estoy ocupando”, dijo secamente el titular Súper Gallo de la OMB.

El periodista percibió la incomodidad y no pudo evitar decirle a su entrevistado: “no sé por qué te molestas siempre que te pregunto sobre un oponente digno de tu calidad, y que de veras te ponga a prueba como no ha podido hacerlo ninguno de tus tres últimos contrincantes, incluido Nishioka”.

El japonés Toshiaki Nishioka, que no disputó ninguna pelea en 2012, prácticamente regresó del retiro para enfrentar a Donaire, y ese largo tiempo alejado de los cuadriláteros resultó evidente durante su presentación en Carson.

Prácticamente no tiró un golpe durante los cinco primeros asaltos y sólo pareció liberarse del “óxido” de su prolongado alejamiento de los cuadriláteros a partir del sexto asalto, cuando un izquierdazo del filipino le envió al tapiz y despertó en él su hasta entonces dormido instinto de luchador.

Donaire obvió tan evidente limitante en un deporte tan exigente como el boxeo. “Creo que éste (Nishioka) era el mejor oponente disponible en este momento. Yo hubiera querido exigirme más durante esta pelea, ponerme a prueba como campeón, pero sabía que cuando el ganara confianza se iba a descuidar y así sucedió, lo que aproveché para liquidarlo con un potente derechazo en el novena round”, subrayó el pugilista de Filipinas.

Donaire, quien al término del combate sangraba de uno de los nudillos de su mano izquierda, elogió la valentía del nipón, y reconoció que la pelea resultó aburrida hasta su desenlace, porque Nishioka se preocupó demasiado por su defensa y lanzó pocos golpes, mientras que en su caso desde el sexto asalto renunció a lanzar combinaciones con ambas manos, porque sentía mucho dolor en su mano izquierda.

El diálogo concluyó sin que, ni por un momento, Nonito Donaire se dignara a mencionar a quien sin dudas debiera ser su adversario más inmediato, el cubano Rigondeaux, en una pelea sumamente interesante en la cual estarían en juego los cinturones mundiales de la OMB y la AMB que uno y otro ostentan, respectivamente.

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