Germany Boxing Klitschko.2ecee547df744c3dbb8af41b7db8472e¿Cuántas veces usted ha leído o escuchado que los hermanos Klitschko se han aprovechado de su ventaja física para hacer trizas la categoría de peso completo o que siguen ganando porque no se enfrentan a alguien de su tamaño?

Este sábado en Hamburgo, Alemania, Wladimir Klitschko expondrá sus múltiples campeonatos ante el polaco Mariusz Wach, alguien que curiosamente es cuatro centímetros más alto que él.

Antes de Wach existieron otros, el último de ellos fue el ruso Nikolay Valuev, pero ese de calidad no tenía nada y aún sigo sin entender cómo fue posible que se haya convertido en campeón mundial. Mariusz Wach está en la gloria comparado con él.

Las falencias técnicas de Wach están bien marcadas y en contraste con Wladimir es poca cosa, pero su pegada destructiva llama mucho la atención al haber logrado siete nocauts en sus últimas siete victorias y contra gente que otros peleadores de mayor nombre en la categoría no han podido siquiera lastimar.

El frágil mentón llegó a ser en una época el talón de Aquiles del menor de los Klitschko, pero gracias a su disciplina y a la escuela del recientemente fallecido Emmanuel Steward desarrolló una de las mejores defensas del boxeo profesional.

Steward se mantuvo fuera del campo de entrenamiento de Wladimir para este combate debido a una cirugía en el estómago para tratar diverticulitis y fue cubierto por uno de sus peleadores, Jonathan Banks, quien ha desde hace tiempo viene formado parte del equipo de los hermanos Klitschko.

Tras el fallecimiento de Steward, Banks asumió el cargo de jefe de esquina y ese aspecto es uno de los que llaman la atención para este combate, pues es además del tamaño del adversario los expertos se encuentran a la expectativa sobre el planteamiento de pelea que han desarrollado en el gimnasio.

¿Cuál será el resultado de la pelea? Lo normal sería decir que Wladimir se impondrá sobre Wach. Solo habría que ver si puede derrumbar a esa torre, sería espectacular si eso llegara a ocurrir.

Crédito Fotos: Philipp Guelland, AP

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