demarco11162012Corría el mes de abril del 2011 cuando tuve oportunidad de trabajar en una cartelera en el Polideportivo Centenario de Los Mochis, Sinaloa, para los promotores Jesús Zápari y Manuel Montiel Jr. Era una de corte popular en la que participó solo talento mochitense.

Al finalizar el evento el público se había dividido, pues en la pelea estelar el prospecto Jorge “Demonio” Cota terminó noqueando a Ernesto “Jimmy” Gámez en dos rounds. Dos boxeadores de gimnasios que rivalizan tanto en el terreno amateur como en el profesional, el gimnasio de Manuel “Cochul” Montiel y el de Francisco “Pancho” Valenzuela.

Los Mochis es una ciudad pequeña que tiene alrededor de 250 mil habitantes. En ella existen más de 30 gimnasios en funcionamiento, lo que suena lógico al ser el boxeo el deporte que más satisfacciones les ha dado a sus residentes.

Así que es común que el aficionado comience a apasionarse con los boxeadores desde que van haciendo sus pininos.

Recuerdo que al haber concluido el trabajo me encontraba guardando mis cosas cuando miré una cara conocida. Era un muchacho muy delgado, alto, vestido con ropa casual, que de brazos cruzados miraba cómo los empleados de la cervecera que patrocinó el evento desarmaban el ring.

Él era Antonio “Tony” DeMarco, entonces ex campeón mundial ligero, que apenas un par de meses atrás se había colocado de nuevo como contendiente número uno al título mundial del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), al derrotar al mexiquense Reyes Sánchez.

Me sorprendió que se encontrara sin compañía. Normalmente una persona que destaca en un deporte está rodeada de otros y los fanáticos se le acercan para pedirle una foto o un autógrafo. Pero “Tony” DeMarco no, parecía que la gente en Los Mochis aún no lograba identificarlo.

No los culpo pues DeMarco reside desde hace muchos años en Tijuana, su carrera prácticamente se desarrolló en Estados Unidos y para ese momento solo su combate contra Valero había sido transmitido en México.

Al presentarme él accedió de inmediato y respondió a mis cuestionamientos siempre con amabilidad. Se notaba la sencillez en su persona y el valor que le daba a la entrevista.

La historia de este muchacho es muy conocida, él llegó a Tijuana desde pequeño sin nada en las manos y tuvo la fortuna de que gente buena como la familia Quirarte lo acogiera y le diera un propósito en la vida, el cual ha perseguido con tanto ahínco que da gusto verlo triunfar.

Cinco meses después de aquel encuentro, en el Staples Center de Los Ángeles, California, contra todos los pronósticos Antonio DeMarco se impuso por nocaut en once rounds sobre el venezolano Jorge Linares, para así adjudicarse la faja mundial ligera del CMB. Una que ya había ostentado en 2009, pero esta era absoluta.

La victoria sobre Linares colocó a DeMarco en el gusto del aficionado mexicano y hoy día es costumbre verlo en las pantallas de la televisión mexicana.

El 13 de marzo del presente año me lo volví a encontrar en el Polideportivo Centenario de Los Mochis, pero esta vez era el estelar de un programa boxístico. Su rival fue el juarense Miguel “Mickey” Román, a quien le propinó la primera derrota por nocaut en su carrera.

El trato que le dio la gente fue totalmente diferente, pero él seguía siendo el mismo muchacho al que vi un año antes en el mismo lugar. La televisión mexicana y las empresas promotoras estaban allí por él y el público que asistió al evento fue para verlo a él, y nada de eso le hizo perder los pies del piso.

La determinación que muestra en cada uno de sus presentaciones lo ha llevado a ganarse el respeto de la comunidad boxística, pues acostumbra a obtener espectaculares victorias en peleas en las que la mayoría de las veces no es el favorito.

Este sábado en el Boardwalk Hall de Atlantic City, expondrá la corona mundial ligera contra el norteamericano Adrien “The Problem” Broner, un afroamericano que está recibiendo tanto empuje que ya algunos lo comparan con Floyd Mayweather.

Derrotar a Adrien Broner pondría su carrera en los cuernos de la luna, ya que por primera vez será estelar en un programa televisado por la cadena HBO y el rival está tan cotizado que la mayoría de los expertos lo miran como amplio favorito.

Será una empresa difícil lograr imponerse sobre Broner, pero sinceramente el boxeo se merece una victoria de Antonio DeMarco, el boxeo se merece campeones como él.

Comenta sobre este articulo