camacho piknov242012El corazón de Héctor “El Macho” Camacho dejó de latir en la madrugada del sábado 24 de noviembre. Era la última esperanza. La última, pues los galenos lo decretaron con muerte cerebral el jueves y el campeón se encontraba conectado a máquinas que lo mantenían artificialmente con vida.

Un paro cardíaco fulminó definitivamente su existencia. Y a falta de actividad en el corazón, las máquinas dejaron de funcionar. Se esperaba por un milagro, que lograra su recuperación. Y ese milagro, a pesar de las oraciones, de la fe de su familia, amigos e innumerables seguidores, lamentablemente no ocurrió.

Cuatro días atrás, el martes 20, Camacho y su amigo Alberto “Yamil” Mojica fueron baleados por desconocidos mientras se encontraban estacionados en un auto, en la localidad puertorriqueña de Bayamón. Al momento de la tragedia, a Mojica le encontraron nueve bolsitas de cocaína, una de ellas abierta.

Como resultado de los impactos, Mojica murió en el sitio y el ex púgil fue trasladado en ambulancia a un centro médico de San Juan, donde permaneció en terapia intensiva hasta su deceso.

Un solo impacto de bala recibió Camacho en la parte izquierda del rostro, pero el proyectil le fracturó dos vértebras cervicales y afectó la arteria carótida, con la consecuente disminución del flujo de sangre al cerebro.

“Esa falta de oxígeno le hizo mucho daño y acabó con la actividad cerebral”, dijo el doctor Ernesto Torres, director del Centro Médico, donde aún permanece Camacho.

Como boxeador zurdo exhibió un estilo agresivo y con mucha velocidad para desplazarse y desembarcar sus manos. Su singular manera de vestir y estilo permitió que llenara los escenarios y fuera ídolo de las multitudes.

“Camacho revolucionó el boxeo en su tiempo”, dijo desde México José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Pero “El Macho” desde su niñez en Harlen tuvo una vida azarosa, llena de controversias que provocaron continuos encontronazos con la justicia a lo largo de su existencia por hurto, posesión de drogas y violencia doméstica.

El 12 de febrero del pasado año, Camacho salió ileso de un tiroteo cerca de la localidad boricua de Santurce. Dos meses después fue arrestado en el condado de Orange, en Florida bajo cargos de maltrato a uno de sus hijos.

“Héctor era muy simpático, poseía un ángel, pero no cabe duda que tenía sus demonios y esos en ocasiones le ganaban la partida”, dijo en Miami el historiador Enrique Encinosa. “Trató de enderezar su vida, pero el imán de lo malo lo atraía”.

Como boxeador durante su larga carrera, jamás rehusó un combate y en lista de reivales aparecen los mexicanos Óscar de La Hoya y Julio César Chávez, Félix Trinidad, Roberto “Mano de Piedra” Durán y Edwin Rosario, entre otros.

Nacido el 24 de mayo de 1962, fue tres veces campeón de los Guantes de Oro (1978-79 y 80). Como profesional durante 30 años tuvo marca de 79-6-3, 36 KOs). Nunca fue noqueado.

Se impuso en sus primeras 38 peleas antes de perder el invicto ante Greg Haugen en febrero de 1991. Entre sus más relevantes triunfos están los de Sugar “Ray” Leonard, Durán (dos veces) y Rosario.

Ganó cuatro títulos en tres categorías diferentes (junior ligero, ligero y junior welter). Su último combate fue ante Saúl Durán, con quien perdió decisión unánime en mayo de 2010.

Descanse en paz Héctor “El Macho” Camacho.

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