Ricky HattonEn emotiva conferencia de prensa que realizó posterior a su combate del sábado 24 de noviembre, en el que fue derrotado por nocaut en nueve rounds por el ucraniano Vyacheslav Senchenko, el cuatro veces campeón mundial Ricky “Hitman” Hatton dijo adiós al boxeo.

Su esperado regreso que abarrotó la Manchester Arena de Manchester, Inglaterra, dejó claro que a pesar de más de tres años de retiro su popularidad permaneció intacta. Pero aun cuando aquello ocurrió y de haber estado al frente en la pelea hasta antes del nocaut, el púgil británico ha decidido colgar los guantes.

“No tengo ninguna queja, después de tres años y medio he documentado mi historia, dónde estaba y dónde he estado y lo mal que lo había pasado. Tenía que poner algunas cosas en la cama, poner unos cuantos demonios a descansar y algunos fantasmas a dormir. Me dije antes de la pelea, 'gane, pierda o empate, siento que ya he ganado'. Eso no ha cambiado, sigo pensando que he ganado,” dijo Hatton durante la conferencia de prensa.

El “Hitman” Hatton confesó que regresó al ring para probarse a sí mismo que podía derrotar a los peleadores que actualmente ostentan coronas mundiales y su primer paso para ello era su lucha del pasado sábado.

Para nadie es un secreto que estaba en remojo una revancha con el italoamericano Paul “Magic Man” Malignaggi a principios de 2013, en el que se disputarían el fajín mundial welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en poder de este.

Senchenko había sido a quien Malignaggi le ganó el campeonato y con este rival en común se construiría un ángulo en el que el desquite entre Hatton y Malignaggi tendría sentido.

Desafortunadamente para el “Magic Man” y para Golden Boy Promotions, empresa que quería montar la revancha en Nueva York, eso no ocurrió y Hatton ha terminado por darle marcha atrás a todo tipo de plan que implique volver a calzarse unos guantes.

“Un peleador sabe cuando está ahí, y lo supe. Simplemente ya no estoy allí. He estado en demasiadas peleas duras. Quemé la vela por los dos extremos. Obviamente, he vivido por la espada y muerto por la espada. Puse mi cuerpo a través del lodo fuera del ring,” agregó.

Hatton deja una marca de 45 peleas ganadas, 3 derrotas y 32 cloroformos aplicados. Conquistó tres coronas mundiales en la división de peso súper ligero y una más en el peso welter. Su más grande victoria ocurrió cuando venció al recién inducido al salón de la fama de Canastota, el ruso Kostya Tszyu.

“Tengo las respuestas. Obviamente en el ring me partió el corazón, yo estaba llorando y sin duda voy a estar llorando esta noche, pero estoy feliz. Honestamente yo soy feliz. Tenía que ir allí a descubrirlo y me enteré. Ya no estaré allí, no más. Y me gustaría pensar que tengo el respeto, como siempre lo he tenido de los aficionados, que después de tres años y medio fueron a apoyar a un antiguo campeón del mundo. Tenía que averiguar si podría mezclarme de nuevo a nivel mundial y yo tengo mi respuesta: No puedo,” finalizó Ricky Hatton.

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