arce pikdic172012El mexicano Jorge “El Travieso” Arce dio una demostración de sabiduría tras caer por nocaut en tercer asalto ante el filipino Nonito “El Flash” Donaire el 15 de diciembre en el Toyota Center, de Houston, Texas.

Pocos minutos después de impactar en la lona por un potente gancho de izquierda de Donaire, el exitoso púgil azteca tuvo la entereza de reconocer que sus mejores años en el boxeo quedaron atrás y debía dar paso a las nuevas generaciones.

Más aún, “El Travieso” recordó el compromiso con su familia sin permitir que lo cegaran la fama y los múltiples títulos que alcanzó a lo largo de 16 años sobre los encordados profesionales.

“Tengo familia e hijos y dije que si perdía me iba”, expresó el Travieso sobre el ring. “Perdí con el mejor y eso me llena de orgullo. He cuidado lo que gané y ahora pienso trabajar de comentarista dedicado al boxeo”.

A lo largo de su carrera, exhibiendo valentía y entrega, Arce se convirtió en el primer mexicano con fajas en cinco categorías diferentes: minimosca, mosca, supermosca, gallo y supergallo, aunque algunas de ellas las alcanzó en forma interina.

Nacido el 27 de julio de 1979, en los Mochis, Sinaloa, Arce se enroló en el pugilismo rentado a los 16 años y el 19 de enero de 1996, seis meses antes de llegar a los 17, venció por nocaut en el primer asalto a Adan Aldana en Tijuana, Baja California.

Siguieron otros tres triunfos antes del límite, pero Omar Romero interrumpió su racha y más tarde empató con Gabriel Muñoz. Luego hubo otra seguidilla de diez victorias hasta que ocurrió otro revés ante Víctor José Burgos el 12 de diciembre de 1997.

El 4 de diciembre de 1998 derrotó a Juan Domingo Córdoba y se convirtió en campeón mundial mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Tenía tan solo 19 años.

Así transcurrieron los exigentes años sobre el ring con nuevas coronas y también fracasos. El inexorable tiempo fue mermando las cualidades de Arce como le ocurre a todos los seres humanos. En sus últimos combates no era el mismo, aunque su alma de guerrero lo impulsaba a retar a sus adversarios.

Alcanzó un triunfo nada convincente ante Mauricio Martínez el 22 de septiembre. Se le observó falto de distancia y por encima de todo carente de motivación. En algún lugar de su cerebro el raciocinio le indicaba que estaba muy cerca el camino de colgar los guantes definitivamente.

Y lo hizo con incomparable madurez sin esperar más golpes, ni traumas.

“Es la mejor decisión que pudo haber tomado”, dijo su compatriota el campeón supergallo Abner Mares. “Siempre se me hizo un buen peleador y se le va a extrañar dentro del boxeo, pero ya dejó su marca y siempre se le va a recordar”.

Muchas veces intentamos oponernos al destino en una lucha sin sentido contra lo inevitable. En ese decursar por la vida, hay un punto de dificil asimilación para los deportistas: el retiro. Pero Arce lo aceptó y se fue como los grandes.

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