juanma01 1302013La resistencia del boricua Juan Manuel “Juanma” López (31-2, 28 Nocauts) será puesta a prueba este sábado en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón, Puerto Rico, cuando choque a diez rounds en un peso pactado de 128 libras con el brasileño Aldimar Silva (18-3, 9 Nocauts).

El motivo por el que López peleará dos libras por debajo del límite del peso súper pluma (130 lbs.) es probar si todavía puede marcar el límite del peso pluma (126 lbs.), categoría en la cual fue campeón mundial durante un periodo de 15 meses entre 2010 y 2011.

El 16 de abril de 2011, “Juanma” perdió la corona mundial pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) al ser noqueado en ocho rounds por el mexicano Orlando Salido, quien un año más tarde le repitió la dosis en un intento por recobrar la presea.

Esa revancha contra Salido ocurrió el diez de marzo de 2012 y significó el último combate que López ha realizado. La inactividad obedece a una suspensión que se ganó por calumniar al réferi que trabajó esa noche, Roberto Ramírez, acusándolo de detener el combate prematuramente porque apostó en su contra.

La pérdida del invicto ocurrió en el mismo Coliseo en el que se espera su regreso al ensogado y por esa razón las promotoras Puerto Rico Best Boxing y Top Rank eligieron a un oponente con el que pueda recobrar su equilibrio emocional y la confianza que los fanáticos puertorriqueños alguna vez le depositaron.

El recuperar la entereza mental de López es la prioridad en su equipo de trabajo, pues los dos nocauts que le propinó Orlando Salido, aunados a la suspensión temporal de su licencia de boxeador, hicieron que volviera al punto de partida del trayecto hacia el estrellato, el cual quedó demostrado que está lleno de obstáculos.

“Emocionalmente estamos muy bien a pesar de todos los contratiempos que hemos tenido, de la suspensión, de todo lo que ha pasado, estamos bien contentos, solo esperando el día de la pelea,” dijo Juanma López en entrevista para un diario puertorriqueño, y añadió que:

“No sé si ahora que me vuelva a ver el público ya no guste y tengo cierta incógnita de que la fanaticada no vaya a reaccionar de la misma forma en el estadio.”

Ahora toca esperar su desempeño en el ring, pues quizá la presión que tendrá de lucir bien y de convencer a su público le resten esa gallardía y guapería que le ha caracterizado durante su carrera.