luisfranco pikfevrier272013Un presunto caso de corrupción envuelve a la Federación Internacional de Boxeo (FIB), de acuerdo con un ex directivo de ese organismo, que estableció una demanda judicial en la corte del condado de Unión City, Nueva Jersey.

William James, quien fue presidente de clasificaciones entre 2010 y 2012, alega en su solicitud que fue despedido por denunciar a un compañero que estaba recibiendo dinero a cambio de favorecer el ranking de los boxeadores.

En el documento, James asegura que el cubano Luis Franco, de la división pluma, fue incluido en el “top-10” de la FIB a pesar de que “el púgil no cumplía con los requisitos para estar en el grupo, lo que significa una acción ilegal”, violatoria de una ley promulgada por el Congreso de Estados Unidos y conocida como “Muhammad Alí Reform Act”.

El objetivo de la ley es “garantizar la seguridad y promover el bienestar de los boxeadores profesionales mediante la eliminación de transacciones deshonestas”, de acuerdo con la Comisión Federal de Comercio, integrada por legisladores del Congreso.

James acusa a Gary Shaw, promotor de Franco, de entregarle dinero a Anibel Miramontes, consultor de clasificaciones de la FIB. Asegura que informó de inmediato a Daryl Peoples, director ejecutivo, pero que fue “ignorado” su planteamiento, tal como hizo después la Junta de Directores.

Precisa que en mayo de 2012 elevó su queja a David McCulloug, tesorero y miembro de la Junta, pero como respuesta recibió una amenaza: “O mantienes la boca cerrada o serás despedido”.

Cinco días después de expresarle a McCulloug que no podía “trabajar para una compañía corrupta”, James fue despedido “sin advertencia” y con la explicación que “vivía demasiado lejos”.

El promotor Gary Shaw negó las acusaciones de James, según el sitio digital “BoxingScene.com”.

Aunque las leyes estadounidenses establecen la presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario, el caso James vs FIB “huele” feo, muy feo.

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