hopkings392013El veterano boxeador estadounidense Bernard Hopkins derrotó por unanimidad a su coterráneo Tavoris Cloud y le arrebató la corona semipesada de la Federación Internacional (FIB), el 9 de marzo en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Los jueces John Poturak y Tom Schreck votaron idéntico 116-112, en tanto John Steward lo hizo 117-111 por el envolvente Hopkins.

No fue simplemente un triunfo generacional de un púgil de 48 años ante otro de 31. Ni tampoco porque Cloud era el monarca que exponía su invicto tras 24 victorias, 19 por la vía del sueño.

Fue mucho más significativo lo que observaron los fanáticos en la instalación neoyorquina. Y conocedores del acontecimiento, presenciaron de pie y aplaudiendo a Hopkins los últimos minutos del combate.

“El Verdugo” Hopkins (53-6-2, 32 KOs) hizo historia, derribando su propia hazaña de ser el peleador con mayor edad en la historia del boxeo en conquistar un título mundial. Sus 48 años – nació el 15 de enero de 1965- sirven de ejemplo para los más jóvenes en una disciplina, que además de valor a toda prueba, exige entrega total, tanto en lo físico como en lo emocional.

Boxeadores como Hopkins son la excepción de la regla. Disciplina, esfuerzo, consagración … y una inteligencia especial lo han llevado a ser siete veces campeón mundial. Se mantuvo durante 12 años imbatido con la faja mediana, la que defendió en 20 ocasiones.

Tavoris Cloud, de 31 años, cayó envuelto en un mar de malicia y experiencia, que no lo dejó desarrollar su plan de combate. Y a lo largo del pleito observó como poco a poco se le escapaba el éxito. Ganó algunos asaltos, pero resultó incapaz de imponer juventud y pegada.

Hopkins se presentó en excelentes condiciones físicas. Danzó, golpeó y salió del área de impacto con la maestría de los extraclases sin permitir a su rival que llevara las riendas de la reyerta.

Su defensa resultó exquisita. Con hombros, torso y piernas. Se movió de un lado a otro. Recorrió el ring y cuando Cloud quiso desembarcar sus poderosos golpes, lo anuló con el jab y entrando al cuerpo a cuerpo.

No subía Hopkins al ring desde el 28 de abril, cuando perdió decisión mayoritaria frente a Chad “El Malo” Dawson, en el Boardwalk Hall de Atlantinc City, donde exponía el cinturón semipesado del Consejo Mundial (CMB).

Ese combate careció de similitud con el de esta noche del 9 de marzo. En aquella oportunidad Hopkins lucía acabado y la pobre demostración de entonces apuntaba más hacia el retiro que a la continuidad sobre el cuadrilátero.

Tras este convincente triunfo, sin dudas Hopkins volverá al ring a exponer su corona de la FIB. Y para demostrar sus intenciones retó a Andre Ward, monarca de la Asociación Mundial (AMB), quien se encontraba muy cerca del cuadrilátero.

“Me siento muy bien, tengo experiencia y reflejos, y deseo ganarle a campeones más jóvenes”, dijo Hopkins al concluir la pelea.

Con la demostración en Brooklyn es difícil poner en duda que Hopkins puede derribar su propio récord y continuar haciendo historia en el boxeo moderno.

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