wilfredogomez 28032013Wilfredo Gómez tenía 18 años cuando lo vi boxear por primera vez en el Primer Mundial amateur, efectuado en La Habana. Era una tarde agosto de 1974 y quedé impresionado por su rapidez de manos, potencia en los puños y técnica. Su rival, un peruano que no recuerdo el nombre, fue la primera de sus cuatro víctimas.

También derribó a un polaco en el segundo pleito y pocos días después en semifinales al francés Aldo Consentino, quien iba precedido de gran prestigio por sus resultados en el campo amateur. El escenario quedó preparado para la velada final, en la que un bisoño boricua llegaba por derecho propio, derribando todos los vaticinios.

Recuerdo como si fuera hoy el 30 de agosto, cuando Gómez enfrentó al combativo y experimentado cubano Jorge Luis Romero por la medalla de oro de los 54 kilos, en el Coliseo de la Ciudad Deportiva, donde como era de esperar la totalidad del público respaldaba al local.

No sé si a Gómez ya le apodaban “Bazooka” pero el pseudónimo refleja con exactitud la mortal descarga que ya emanaba de sus privilegiados puños en aquel entonces. Romero desde el gong inicial fue a la carga para acabar con el imberbe, pero se encontró con un jovencito bien plantado sobre el cuadrilátero que tiraba sin cesar con ambas manos.

Dos conteos a Romero en el primer round enmudecieron a los 15 mil espectadores que colmaban la instalación. La campana dio un respiro. Los cubanos esperaban que ese minuto de recuperación en la esquina fuera el elíxir mágico que pusiera las cosas en orden.

Pero “Bazooka” había viajado desde su natal Borínquen con la intención de entrar en la historia. Y nuevamente en el segundo episodio Gómez pulverizó al cubano con ganchos de izquierda y rectos de derecha que hicieron caer al local en tres ocasiones. Con el fin de las acciones se abría el primer gran capítulo de Wilfredo Gómez en el boxeo: ¡campeón mundial!

Ninguno de sus cuatro adversarios pudo llegar al término de los tres asaltos, pero increiblemente la distinción de Más Técnico del certamen se lo otorgaron al soviético Vasili Solomin, ganador de la presea dorada en los 60 kilos. Lamentable e injusta decisión.

Hoy “Bazooka” Gómez, con 56 años, lucha por la vida en un hospital de San Juan, Puerto Rico. Hace pocas horas fue internado en estado crítico, tras sufrir un fallo respiratorio.

De acuerdo con los galenos que lo atienden, Gómez fue atendido en el hospital Auxilio Muñoz, luego que se le complicara una infección en las vías respiratorias, aunque también padece de apnea obstructiva del sueño.

“Tuvo una infección del tracto respiratorio, que lo descompensó y provocó un fallo respiratorio, por lo que resultó necesario entubarlo”, dijo el doctor Ricardo Miranda, internista de ese recinto de salud.

Miranda precisó que Gómez se encuentra en condición crítica, pero estable en término de que los signos vitales marchan con normalidad, ratificado en las pruebas y chequeos. “Lo tenemos sedado y con un respirador para evitar se quite el tubo endotraqueal”, añadió el galeno, que explicó la importancia de la evolución en las próximas horas.

Nacido el 29 de octubre de 1956 en Las Monjas, Gómez ganó en tres ocasiones la corona mundial en el campo profesional. Es considerado junto a Félix “Tito” Trinidad, Miguel “Junito” Cotto y Wilfredo Benítez, como los mejores púgiles en la historia de Puerto Rico.

Con apenas 15 años de edad representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Munich-72. Años después se alzó con los cinturones universales de los supergallos (122 libras), pluma (126) y superpluma (130). Llegó a establecer una racha de 32 triunfos por nocaut de manera consecutiva, el único campeón mundial que ha logrado una cadena similar en la historia.

El mexicano Salvador Sánchez le infligió su primera derrota por nocaut en el octavo asalto en la disputa del cinturón pluma del Consejo Mundial (CMB), el 21 de agosto de 1981, en Las Vegas. La revancha no se efectuó porque Sánchez falleció en un trágico accidente automovilístico 12 meses después.

Cuando Gómez se retiró en 1989 dejó un récord de 44 victorias, 42 por nocaut, con tres reveses y un empate. Derrotó a grandes figuras como Carlos Zárate, Rocky Lockridge, Leo Cruz, Juan Mesa y Lupe Pintor, entre otros. Solo tres lograron derrotarlo: además de Sánchez, el ganés Azumah Nelson (1984) y el panameño Alfredo Layne (1986). Fue exaltado al Salón de la Fama del boxeo en 1995.

“Bazooka” lucha por la vida. Ojalá se recupere y pronto esté de alta. Sus admiradores lo deseamos. Y un grande como él lo merece.

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