Martinez RockyNo es un ídolo como Félix “Tito' Trinidad. Tampoco tiene el talento desbordado de Wilfredo “Bazooka” Gómez. Y no ha logrado tanta gloria como Wilfred Benítez, Héctor “Macho” Camacho, Edwin Rosario, o Carlos Ortíz. Pero, hoy por hoy, Román “Rocky” Martínez (27-1-2, 16 KO's) es el boxeador que mejor alimenta el orgullo boricua.

Sin mucho ruido, el “Rocky” puertorriqueño (hay unos cuantos más de otras nacionalidades en el mundillo de los encordados), campeón mundial de peso Súper Pluma de la Organización Mundial (OMB), se ha convertido en la principal referencia actual del pugilismo en la Isla del Encanto, con una rica tradición en el deporte de los puños y las 12 cuerdas.

No por gusto, Román “Rocky” Martínez fue recibido como un héroe nacional tras regresar al suelo patrio, luego de su triunfo por votación dividida sobre el, hasta entonces invicto, zurdo estadounidense Diego Magdaleno.

“Sólo soy un hijo de Borinquen. A Borinquen me debo, y por él dejo la piel sobre el cuadrilátero”, declaró el campeón del mundo de boxeo a su arribo a Puerto Rico, donde fue recibido por Raúl Orta, Secretario de Deportes y Recreación de ese país.

Orta señaló que “es un gran orgullo contar con deportistas de la talla de “Rocky” Martínez, que ponen en alto los valores de la nacionalidad Boricua en las competiciones deportivas en todo el mundo”.

Con su triunfo sobre Magdaleno el 6 de abril de 2013 en Macao, China, Martínez hizo su segunda defensa exitosa de la faja Súper Pluma de la OMB, que no le pudo arrebatar el mexicano Juan Carlos Burgos (empate el 19 de enero de 2013 en el Madison Square Garden, de Nueva York) y que ganó tras un favorable y controversial veredicto dividido el 15 de septiembre de 2012, a costa del mexicano Miguel Beltrán Jr., en el Thomas & Mack Center, de Las Vegas, Nevada.

Román Martínez sufrió su única derrota en su visita al Reino Unido de Gran Bretaña, el 4 de septiembre de 2010.

Ese día, en el Kelvin Hall de Glasgow, la capital de Escocia, Ricky Burns fue beneficiado con un fallo unánime sobre Martínez, a quien no pocos expertos vieron ganar esa pelea, matizada por la paridad en los constantes intercambios de golpes.

“Rocky” dejó escapar una gran oportunidad de liquidar a su adversario en el primer asalto, cuando con potentes combinaciones lo envió a la lona.

Burns se recuperó y ganó el combate. Paradójicamente, tras esa derrota se inició el trayecto ascendente en la carrera de Román Martínez, el boxeador que mejor alimenta el orgullo Boricua en la actualidad.

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