martinez pikabril222013Llegó a Buenos Aires procedente de Madrid vistiendo un atuendo impecable y con una extensa comitiva, pero el campeón mundial argentino Sergio “Maravilla” Martínez en sus primeras palabras a los medios no ocultó uno de sus defectos: la inmodestia.

“Esta es una pelea en la que va a ganar el más inteligente … y ese soy yo”, dijo Martínez con apreciable arrogancia, después de varias semanas de entrenamiento en la capital española y de cara a su combate frente al inglés Martin Murray, previsto el 27 de abril en la cancha del estadio Vélez Sarsfield, en el que expondrá la corona de peso mediano del Consejo Mundial (CMB).

Martínez (50-2-2, 28 KOs) arrebató la faja por fallo unánime al mexicano Julio César Chávez Jr., el 15 de septiembre del pasado en el Thomas and Mack Center, de Las Vegas.

A pesar de su inobjetable triunfo, Martínez recibió conteo de protección en el duodécimo asalto y estuvo a punto de perder el pleito cuando se vio en malas condiciones, pero prácticamente lo salvó el “gong” de cierre.

“Habrá una guerra sobre el ring, porque quiero que el público vea a un verdadero rey”, añadió “Maravilla”, quien aseguró que escalará el cuadrilátero vistiendo la camiseta de la selección argentina con el número 10 en la espalda. “Tengo que arrasar ante Murray para que vean a un campeón”.

Hace unos días Martínez y Murray cumplieron con el pre-pesaje establecido por el CMB, que exige no sobrepasar el 10 por ciento por encima de la división mediana (160 libras) 30 días antes del combate.

“Aunque es joven y recibió pocos golpes en su último combate, no podrá soportar el castigo que le daré porque tengo un hambre brutal de gloria”, afirmó el zurdo sudamericano, quien acumula seis victorias después del revés por decisión mayoritaria ante el estadounidense Paul Williams, el 5 de diciembre de 2009 en Atlantic City, Nueva Jersey.

Martínez, de 38 años, afirmó que durante su permanencia en territorio español había realizado una gran preparación técnico-táctica y se encuentra “emocionalmente mejor que nunca”.

“Ojalá pueda ganar por nocaut ante mi público”, expresó Martínez, que parte favorito para concluir el pleito antes del límite pactado de 12 asaltos. “Para Murray será una aventura muy importante porque tiene mucho que ganar y poco perder”.

El invicto Murray (29-0-1, 11 KOs) es consciente que tiene una situación comprometedora: se presenta ante un campeón ubicado entre los mejores libra por libra, frente a un público totalmente adverso y en su primer combate fuera del continente europeo.

“Soy ocho años más joven que Martínez y realicé una preparación exhaustiva”, dijo el británico Murray. “Sé que es un peleador extremadamente peligroso, pero estaré listo para esa gran pelea, en la que garantizo una guerra de principio a fin”.

El único pleito de Murray fuera de Gran Bretaña lo escenificó frente al alemán Félix Sturn, el 2 de diciembre de 2011 y concluyó en empate, en la disputa por el cinturón mediano de la AMB.

“Sergio ha combatido muchas veces por títulos mundiales en varios países y ese tipo de experiencia solo se adquiere en la práctica”, dijo Murray. “Considero que esa es la mayor ventaja que él posee en esta pelea”.

Martínez y Murray se enfrentarán en el estadio José Amalfini, conocido popularmente como el “El Fortín de Liniers”, con capacidad para 49,540 espectadores y que ya vendió todas las entradas, como respaldo al púgil sudamericano en su primera presentación ante los argentinos.

La instalación, sede principal del Club Atlético Vélez Sarsfield, está ubicado en la capital argentina, y ha sido anfitriona del Mundial de fútbol en 1978, la final de la Copa América al año siguiente y la final de la Copa Libertadores en 1994, además de innumerables conciertos y eventos deportivos.

Igualmente, en esa instalación el Papa Juan Pablo II celebró una misa para fieles católicos en su segunda y última visita a Argentina, el 10 de abril de 1987.

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