ZabJudahalrojovivo Brooklyn.-Al “rojo vivo” transcurren las horas previas del combate entre el campeón mundial superligero Danny García y el veterano Zab Judah, previsto el sábado 27 de abril en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

“Switf” García y “Super” Judah se han lanzado improperios de todo tipo, con un incremento sustancial los últimos días, lo que sube las expectativas para la pelea, en la que el invicto García parte como favorito, al exhibir una impresionante cadena de 25 triunfos, 16 por nocauts.

Pero Judah, de 32 años y con 42 victorias, 29 por KO y siete reveses, ha añadido pimienta al pleito, lanzando encendidas acusaciones a varios de los integrantes del campamento de su rival y hasta al promotor Oscar de la Hoya.

“Será como matar dos pájaros de un tiro”, dijo Judah al incluir también al padre de su contrincante. “Angel García es el entrenador, un hombre mayor y respeto a los mayores. No puedo subir al ring frente a él, pero como mi trabajo es noquear a mis rivales, lo haré con Danny para que padre tenga que entrar y recogerlo del suelo”.

Judah se refería a un incidente ocurrido horas antes, cuando se presentó con varios integrantes de su equipo a una actividad de promoción de García y el progenitor tomó cartas en el asunto rechazando la intromisión.

Pactado inicialmente para febrero, el choque hubo que aplazarlo debido una lesión en la costilla de García.

“Le concedimos dos meses para que sanara su costilla”, añadió Judah. “Nosotros no queremos escuchar excusas y creo que esta espera ha sido una bendición, porque tomé los entrenamientos con más seriedad. Este tiempo adicional ha sido como el glaseado del bizcocho”.

“Me he preparado muy bien porque espero al mejor Danny García que pueda enfrentar”, precisó Judah, quien estuvo a punto de tomar el camino del retiro cuando el inglés Amir Khan lo envió a la lona en el quinto asalto el 23 de julio en Las Vegas.

Pero después Judah venció por la vía del cloroformo a Vernon Paris, en pelea eliminatoria de la Federación Internacional, el 24 de marzo del pasado año en Brooklyn.

“Quería mirarle directamente a los ojos para arrancarle el alma”, expresó García, al referirse a que Judah no se presentó a la tradicional rueda de prensa en la que debían verse las caras. “Cualquiera puede sentirse grande cuando está acompañado de otros, pero al final del día, seremos nosotros dos y es lo que importa”.

Explicó que había tenido “ocho excelentes semanas de entrenamiento” y que “he corrido tantas millas que perdí la cuenta. “Estoy libre de lesiones, me siento sólido y listo para esta pelea”.

Sobre el pleito, insistió que “nunca me había sentido tan motivado para una pelea, así que el sábado seré inteligente y lo voy a destruir. Dejaré que mis manos sean las que hablen y veremos si podrá aguantar mi pegada”.

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