caneloalvarez Alivio en la armada azteca. Encontraron después de búsquedas y decepciones al sustituto de Juan Manuel Márquez (55-6-1, 40 KOs), indiscutido rey del pugilato en México y cuyo retiro es una realidad casi palpable. El trono no quedará huérfano, su heredero se nombra Saúl Álvarez (42-0-1, 30 KOs) y le apodan 'Canelo'.

Ya casi es un hecho. No habrá más competencia con el otro “príncipe aspirante”: Julio César Chávez Jr (46-1-1, 32 KOs). Finalmente el tapatío inclinó la balanza a su favor en el lugar que verdaderamente te encumbra o te hunde: el ring.

Allí, entre las doce cuerdas, desmoronó todos los argumentos en su contra. Enterró la teoría -propiciada por su pedigrí y los cuestionables manejos del señor Oscar de la Hoya- de que era incapaz de superar a rivales de calidad y demostró a este redactor que el sobrenombre de 'Geriatra del Boxeo' no le queda.

En el Alamodome de la texana ciudad de San Antonio venció, por decisión unánime, al estadounidense Austin Trout (26-1-0, 14 KOs) y unificó su cetro superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) con el de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), que ostentaba su adversario.

La pelea tentó al bostezo. No hubo virtuosismo, pero en este tipo de combates lo importante es ganar. Y Canelo hizo los deberes ante un incómodo contrario, por demás zurdo y que llegó con el ego en la estratosfera tras someter al boricua Miguel Cotto (37-4-0, 30 KOs), en su recinto sagrado del Madison Square de New York, donde era imbatible hasta ese 1ro de diciembre de 2012.

El 20 de abril el mexicano pegó los mejores golpes, aunque la diferencia en las votaciones hayan sido verdaderamente incomprensibles. Se ajusta a lo sucedido el 115-112 votado por el árbitro Rey Danseco, pero son reprochables el 116-111 y 118-109, otorgados por Oren Shellenberger y Stanley Christodoulou, respectivamente.

Sin o con virtuosismo, el pleito puso en evidencia que el muchacho tiene madera y sabe adaptarse a la situación, una cualidad no tan común en el mundillo del boxeo. Y sobre todo, su margen de mejora es inmenso pues apenas tiene 22 años.

El muchacho pinta para crack; sabe pelear, es bien parecido y locuaz con los medios, pero todavía le falta camino y sería un suicidio enfrentarlo al norteamericano Floyd 'Money Man' Mayweather (43-0-0, 26 KOs), número uno en el escalafón libra por libra. Todavía no es su momento.

Pero insisto Canelo pinta para crack.

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