sergiomartinez pikabril282013No hubo Maravilla. Ese fue el consenso en los grandes medios argentinos que reseñaron la victoria de Sergio Martínez (51-2-2, 28 KOs) sobre el inglés Martín Murray (25-1-1, 11 KOs) en el estadio José Amalfitani de la ciudad de Buenos Aires.

El Diario Olé tituló “Campeón sin Maravilla” en alusión a la pobre demostración del ídolo gaucho que necesitó del fallo de los jueces -en los tres casos 115-112- para obtener la victoria y retener la faja mediana del Consejo Mundial de Boxeo (CMB)

(…) subió al ring montado para dar un show, su show. (…). René de Calle 13 cantando en su honor y el público entonando “el que no salta es un inglés”. Pero hubo más pelea que fiesta y un final con incertidumbre que recién se esfumó con las tarjetas y el fallo unánime”, resumió el rotativo.

El periodista Guillermo Montti, enviado especial de La Gaceta al encuentro, no tuvo dudas de que el británico mereció salir con el brazo en alto.

“La derecha de Martin Murray voló sin escalas hacia la cabeza de 'Maravilla'. Pum. El campeón en la lona. Miles de personas, unidas por el silencio sepulcral bajo la lluvia, empezaron a pensar que el título cambiaba de manos. Y así debió haber ocurrido. Pero no. El mundo del boxeo está regido por principios que se abrazan al negocio y meten las más elementales reglas del deporte bajo la alfombra. Por eso el jurado vio ganar al quilmeño Sergio Martínez por un triple 115-112. Era exactamente al revés”, escribió.

Y luego prosiguió: “cuando Michael Buffer anunció que 'Maravilla' había conservado la corona, fue el tiempo de un mensaje que nada tiene que ver con el boxeo. Murray levantó los brazos y se marchó asaltado del ring. Martínez no se dio mucho margen para celebrar. Lógico. Es la clase de triunfos que empaña más de lo que ilumina”.

El periódico La Nación desplegó el titular: “Maravilla mantuvo la corona en su noche más tempestuosa” y en el cuerpo del texto explicó que “quedó la impresión de una pequeña ventaja para el inglés, pero este tipo de decisiones en combates cerrados son habituales en el universo del boxeo. Acaso al británico le haya faltado ir por más en su momento; Maravilla no terminó bien y sufrió muchísimo, pero se quedó con el festejo en una noche en la que lo ayudó más el coraje que el estilo”.

Mientras, el diario Clarín fue más benévolo con su ídolo al titular: “Con susto, pero retuvo el título”. El afamado diario reseñó que “la pesadilla para el argentino llegaría en el octavo, mismo round en el que Maravilla había pronosticado una victoria por nocaut. Pero la lona la besó él. El invicto británico conectó una impecable mano derecha en el rostro de su rival y lo tiró para que el juez comenzara con la cuenta. Martínez se levantó, pero la historia parecía estar en su contra”.

Y finalizó con una frase que deja en evidencia que sucedió en el estadio donde juega el club de fútbol Vélez Sarfield: “la gente se levantó y terminó explotando cuando Michael Buffer, el presentador estrella, anunció que los tres jueces de la pelea habían marcado 115-112 para el campeón. Demasiada diferencia para una pelea muy pareja. En Inglaterra, la historia quizás hubiese sido otra. Pero en Argentina, el cinturón quedó en casa del showman de la noche”.

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