martinez pikmayo2520013Sergio “Maravilla” Martínez (51-2-2, 28 KOs) es un tipo inteligente y locuaz. Lo mismo interpreta con decoro un monólogo que aprovecha cualquier ocasión para con fina diplomacia descolocar a su antítesis: el mexicano Julio César Chávez (46-1-1, 32 KOs).

“Deportivamente no puedo confiar en él”, dijo el boxeador argentino sobre el azteca, que reclama insistentemente una pelea revancha de la que efectuaron el 15 de septiembre de 2012 en el Thomas & Mack Center de Las Vegas, en la cual perdió el invicto y el cinturón de monarca mediano (160 libras) del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

El quilmeño de 38 años subrayó que solo se sentará a negociar un posible encuentro cuando Chávez Jr. acepte someterse a los exámenes antidopaje “que le pedí”. Pero acto seguido espetó “cosa que dudo muchísimo”.

Maravilla, que reside en Madrid y se encontraba en Buenos Aires con motivo de la presentación del equipo argentino que participará en la Sordolimpiada en Bulgaría (26 de julio al 4 de agosto de 2013), no apeló a la guapería verbal barata -muy común en el mundillo del boxeo- y si a la historia reciente para justificar su postura.

“En dos controles dio positivo y en otros dos controles por títulos mundiales se escapó por la puerta trasera, quién no va a desconfiar de eso; yo no confió en él. Simplemente es eso, deportivamente no puedo confiar en él”, aseveró Martínez que no volverá a pelear en 2103.

Chávez Jr. dio positivo en 2009 al diurético furosemida tras su pelea contra el estadounidense Troy Rowlan (25-2-0, 7 KOs) y después de su combate con Maravilla los exámenes detectaron que había consumido marihuana.

Sobre su salud, Maravilla Martínez explicó que su mano sigue un poco lastimada, pero que se encuentra bien y en plena recuperación. “Pasó un mes del combate y probablemente necesitaré como mínimo dos meses para estar en condiciones de volver a entrenar”.

El carismático pugilista se lesionó la mano izquierda presumiblemente en el segundo asalto de su enfrentamiento con el inglés Martin Murray (25-1-1, 11 KOs), efectuado el 27 de abril pasado y que ganó por decisión unánime ante una delirante afición que acudió al estadio José Amalfitani, sede del Club Atlético Vélez Sarfield de Argentina.

“Para golpear probablemente necesitaré de cuatro a cinco meses. Para golpear duro, digo. Lo más importante es que tengo que saber que este año se terminó para combatir, pero no para trabajar, tengo muchísimo trabajo de la misma manera”, comentó.

“Vengo haciendo dos combates al año y esta vez voy a hacer solo uno por la cuestión física, pero vamos a ver las propuestas que vienen y vamos a analizarlas”, concluyó.

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