Delvin RodriguezFueron dos de los pugilistas latinoamericanos que llenaron los ojos de más de un experto. El puertorriqueño Miguel Cotto y el dominicano Delvin Rodríguez estuvieron en el grupo de los “buenos-buenos”, aunque a decir verdad la carrera del boricua ha resultado más exitosa, a la sombra de mejores oportunidades, derivadas de patrocinio y promotores más influyentes. Estas dos estrellas, que amenazan con apagarse, van a un pleito por la supervivencia el 5 de octubre de 2013, en Orlando, Florida.

Será un duelo entre dos ligero-medianos naturales y la victoria pondría nuevamente en el gran mercado de las narices chatas al vencedor, en tanto que la derrota podría poner fin a una fructífera carrera entre las 12 cuerdas.

Cotto, de 32 años (37-4-0, 30 KO's), y Rodríguez, con 33 cumplidos (28-6-3, 16 KO's), van en pos de un triunfo que los ponga en la camino que conduce hacia las mejores bolsas y, en consecuencia, a enfrentar a los boxeadores mejor rankeados. Y el enfrentamiento va a suceder en un momento clave en las trayectorias profesionales de los dos caribeños, porque ambos comprenden que la derrota podría resultar lapidaria.

Cotto y Rodríguez tienen un verdugo en común. En el año 2012 sucumbieron ante el estadounidense Austin Trout, en sendas peleas por la faja mundial de peso ligero-mediano reconocida por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). El dominicano perdió con Trout, por decisión unánime, el 6 de junio de 2012, en el Home Depot Center de Carson, California. El boricua sucumbió por la misma vía ante el afronorteamericano, el 1 de diciembre de 2012, en el Madison Square Garden, de Nueva York.

En el caso de Miguel Cotto, quien llegó a figurar en el Top 5 del boxeo profesional libra por libra, la prueba significa una oportunidad idónea para demostrar si resultó acertado contratar al afamado adiestrador estadounidense Freddie Roach, en detrimento del cubano José Luis Díaz, bajo cuya tutela el puertorriqueño ganó la promocionada revancha frente al mexicano Antonio Margarito, por abandono en el noveno asalto, el 3 de diciembre de 2011, en el Garden neoyorquino.

Tras aquel memorable triunfo, basado en un boxeo de “abeja que pica y vuela”, Cotto cedió sucesivamente dos veces. Primero, ante quien es considerado el rey de todos los pesos, a la vez el profesional mejor pagado según la revista Forbes, el estadounidense Floyd Mayweather, y después ante Trout, en el combate antes referido.

Con “Money” Mayweather, Cotto perdió por unanimidad, el 5 de mayo de 2012, en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada. Nadie cuestionó entonces el trabajo del entrenador Díaz, porque la demostración del caribeño ante el escurridizo Floyd no resultó del todo desafortunada, pero el posterior traspié ante Trout puso en entredicho la faena del técnico, surgieron diferencias entre el estratega y su pupilo y sobrevino la decisión de contratar a Roach.

El famoso entrenador ha dicho que puede poner nuevamente a Cotto en la senda del triunfo. “No importa que pasó en esos dos combates (Mayweather y Trout). Yo creo que Miguel (Cotto) tiene el potencial para superar esas derrotas y reencontrarse con su talento, y yo sé cómo hacerlo”, ha sugerido Roach.

Por su parte, Delvin Rodríguez logró ya dos victorias en 2013, a costa del estadounidense George Tahdooahnippah (nocaut técnico en la sexta ronda, el 15 de febrero, en Connecticut, Estados Unidos) y del mexicano Freddy Hernández (nocaut técnico en el octavo asalto, el 24 de mayo, también en Connecticut).

Con estos antecedentes van al choque bilateral estos dos veteranos del Caribe, avalados por el sentir de miles de seguidores que están convencidos de que uno y otro van en busca de una victoria que les permita la supervivencia en el exigente mundo del boxeo profesional.

Comenta sobre este articulo