Canelo alvarez Si yo fuera Saúl 'Canelo' Álvarez (43-0-1, 30 KOs) tendría sobradas razones para sonrojarme. Sería casi imposible que mi cobriza anatomía me delate, pero la procesión iría por dentro. Y es que alimenta el ego ser colocado, con apenas 23 años, al mismo nivel del estadounidense Floyd Mayweather Jr. (44-0-0, 26 KOs), indiscutido rey libra por libra del boxeo, y sobre todo, con posibilidades de vencerlo.

Pero embriagarme con esas palabras sería la principal de mis flaquezas. Incluso harían más daño que las virtudes del propio 'Money Man'. Ser realista… esa debe ser mi premisa para contrarrestar el vendaval norteño que el 14 de septiembre, en el MGM Grand de Las Vegas, tratará de mantener su halo de imbatibilidad.

Ser joven no es sinónimo de inocente. Y lo tengo claro. Por esa razón, si estuviera en el lugar de Canelo, no escucharía a aquellos que creen que con “juventud y hambre de victoria” me alcanza para vencer. ¡Qué optimistas! ¿Acaso Mayweather no tiene hambre de victoria? Si hipotéticamente no la tuviera, que lo dudo, las cifras monetarias que se manejan para nuestro combate se encargarían de enterrar cualquier inapetencia.

El calendario es cierto que está a mi favor, pero no me dejo confundir; Mayweather es un “extremista” con su preparación. Su almanaque marca 36 abriles y su cuerpo está a la altura de un muchacho de 25 años. Y, el punto que casi todos han obviado, es que apenas ha recibido castigo en su carrera. O sea, que su caso no es comparable con el de otros boxeadores.

¿Tengo posibilidades? Claro. No sería tan ingenuo de pelear sin la certeza de que puedo ganar. Sé que tendré que alcanzar la perfección para ser competitivo y ponerlo en apuros. Algo casi utópico, pero no imposible.

A mi favor está que Mayweather no suele tener una pegada pesada y puedo arriesgar al máximo para cortarle el paso. La posibilidad de que me noqueé es casi nula. Él lo sabe y cumplirá su papel de estilista. Defenderá y luego ripostará con golpes aislados hasta ganarse el respaldo de los jueces.

Sin embargo, si logro presionar durante los 12 rounds propiciaré que Mayweather tenga poco tiempo para pensar. Ahí está el punto vital para derrotarle. Ser más inteligente que él. No es secreto que suele mutar según las características de su adversario, pero si limito su capacidad de raciocinio, o al menos provoco que su procesamiento de información se ralentice… entonces las posibilidades crecen.

Y por último, si invadiera la psiquis de Canelo el 14 de septiembre, echaría el resto en cada golpe. Como si no hubiera mañana. Estoy convencido de que sentirá mi fuerza porque ese día subiré al ring con casi 170 libras, muy por encima del peso pactado de 152 libras. ¡Y si tengo que jugar sucio! Lo haría. Todo es válido para equilibrar fuerzas ante el rey de la picardía. Puedo perder, pero ganaría si logro ser competitivo y sentar las bases para la revancha. Entonces los favoritismos estoy seguro que cambiarían.

Eso haría…si yo fuera Saúl 'Canelo' Álvarez.

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