mathysse pikset102013Muchas razones tendría para sentirme muy complacido si yo fuera el boxeador argentino Lucas Matthysse (34-2-0, 32 KO's).

He conseguido que se haga realidad mi reclamo: me voy a enfrentar al invicto estadounidense Danny “Swift” García (26-0-0, 16 KO's) el sábado 14 de septiembre en el MGM Grand de Las Vegas, Nevada, y puedo arrebatarle sus títulos de peso Súper Ligero reconocidos por la Asociación Mundial (AMB) y el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Y es que siempre reclamé mi derecho a disputar esta pelea. Lo exigí. Grité a los cuatro vientos: demen la oportunidad.

Pudiera parecer fácil, pues ya todo está listo para el intercambio de golpes, pero no fue tarea cómoda llamar la atención de García y sus representantes.

Ponernos de acuerdo, negociar el reparto de las ganancias, y obtener el consentimiento de su altanero padre, Angel García, quien es el entrenador del “Swift”.

Es que no sé si en realidad el progenitor de mi adversario me teme mucho… o me susbestima. Bueno, al menos eso es lo que da a entender en sus declaraciones cuando considera que la pelea contra mí será “pan comido” para su hijo. “Esta será la pelea más fácil en la carrera de Danny”, ha asegurado el padre-entrenador.

Ha dicho más: “Danny continuará invicto y con sus coronas mundiales, mientras Lucas Matthysse saldrá noqueado”.

Por mi parte, el solo hecho de conseguir esta pelea que tanto he deseado no es suficiente. Siento que tengo que ganarla, y que además poseo el potencial para conseguir ese objetivo.

Respeto a Danny García. Sabe boxear este muchacho de 25 años, al cual puedo arrollar con la potencia que he desarrollado a mis 30.

Pero no voy a apresurarme. Danny también pega fuerte y no hay que descuidarse.

He madurado como boxeador y voy a esperar mi momento. Voy a buscar un golpe. .Estoy convencido de que si coloco mis puños sobre el rostro del “Swift”, le puedo hacer mucho daño…

y después sólo será cuestión de saber rematar.

Yo también tengo mi historia. Soy el campeón interino que avala el CMB en los Súper Ligeros, y de mis 32 victorias antes del límite, las seis últimas han sido consecutivas.

Los hinchas saben que mis dos derrotas, ante Zab Judah y Devon Alexander, ocurridas cuando casi era un desconocido que impresionaba por mi pegada, lejos de demeritarme me pusieron en el foco de atención. A esos dos, los tumbé. Quizás me faltaba entonces la experiencia, que es como un sedimento que se va a acumulando con el paso del tiempo.

Hoy por hoy estoy listo para dar el gran salto a la grandeza. Danny “Swift” García es el escalón que estaba buscando para llegar a la cima del boxeo profesional, y

estoy listo para pasar sobre él.

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