Arum ShimmingNo hace mucho la competencia entre las principales señales de televisión que transmiten boxeo en Estados Unidos, llámese Home Box Office (HBO) de Time Warner y Showtime de CBS, obligaban a las promotoras a presentar peleas principales competitivas en sus carteleras.

Empresas como Gary Shaw Productions, Dibella Entertainment, Goosen Tutor Promotions, Don King Productions y Thompson Boxing Promotions se veían en la necesidad de armar funciones en conjunto para poder venderle una fecha ya sea a HBO o a Showtime.

El pulpo en el que se ha convertido Golden Boy Promotions no solo los estaba destrozándolos a ellos, también a Top Rank, empresa poderosa en el boxeo cuya principal figura es el filipino Manny Pacquiao.

Pero con la muda de la plantilla de boxeadores de Golden Boy a las transmisiones de Showtime, Top Rank se quedó como el principal proveedor de HBO. Lo que les dio un respiro, pues estaban cerca de recibir un conteo de protección.

HBO sigue siendo líder en el ramo y sus series de boxeo tienen más audiencia que las de Showtime. Y aunque se han visto afectados por la disputa con Golden Boy Promotions, se mantienen a flote gracias a las figuras que pelean bajo la promoción de Bob Arum de Top Rank.

El 2013 había comenzado sin muchas expectativas para Top Rank. El ascenso al estrellato del mexicoamericano Miguel Ángel “Mikey” García estaban oxigenando a una promotora que tuvo la suerte de que peleadores poco carismáticos como Mike Alvarado y Timothy Bradley brindaron peleas espectaculares a principios de año y eso les daba oportunidad de repetirlos en futuras transmisiones.

Si bien, la caída de su estrella emergente Nonito Donaire, la desastrosa reaparición de Juan Manuel “Juanma” López y el largo receso de Julio Cesar Chávez Jr. mermaron un poco la promoción. Las recientes contrataciones de los ex campeones mundiales Miguel Cotto, Vic Darchinyan y Juan Díaz le añaden nuevos colores a una empresa que parece haber perdido en el camino a una generación de boxeadores.

Y aún cuando detrás vienen empujando fuerte muchos jóvenes, entre ellos ex olímpicos. Lejos están de presentar aquellos programas en los que figuraban dos y hasta tres peleas principales de primera calidad.

Top Rank, valiéndose de que, como mencionamos anteriormente, es el papá de los pollitos por HBO, pudo colocar algunas peleas desde Macao, China, en donde la figura estelar es un boxeador que por su desempeño en el ring, ni siquiera merece estar en el respaldo de un evento grande. Hablo del chino Zou Shiming, un púgil sin nada de calidad que en otras circunstancias habría sido rechazado hasta por shows de boxeo como Unimás o NBC Sports.

Los últimos dos eventos de HBO y Top Rank fueron los de mayor rating en la televisión. En los mismos estuvieron como estelaristas Julio Cesar Chávez Jr. y Miguel Ángel Cotto respectivamente, dos productos probados en la televisión. Y en el respaldo presentaron a una gran cantidad de prospectos que seguramente darán mucho de qué hablar, pero ninguno es alguien que podría remplazar en un corto plazo a los antes citados.

La pelea de la próxima semana entre el mexicoamericano Mike Alvarado y el ruso Ruslan Provodnikov es el ejemplo más claro de la baja calidad en las carteleras de HBO. Ellos fácilmente habrían figurado como semifondo de programas encabezados por J.C. Chávez Jr., Miguel Cotto, Juan Manuel Márquez o por el mismo Manny Pacquiao.

En un descuido hasta serían material para ESPN. Pero la crisis de talentos en la que Golden Boy Promotions ha metido a todas sus competidoras, provoca este tipo de situaciones.

Mientras Gary Shaw, Dibella y compañía no se pongan las pilas, HBO seguirá transmitiendo carteleras cuya pelea principal es lo único que vale la pena ver. En tanto, Top Rank seguirá facturando y presentando programas baratos, alentados por la carta abierta que tiene por parte de los ejecutivos del canal Premium de Time Warner.

El evento que encabezan Manny Pacquiao y Brandon Ríos el 23 de noviembre y que se transmitirá desde Macao por Pague-Por-Ver (PPV), es un ejemplo más de la baja calidad de las transmisiones de HBO. No existe otra pelea que valga la pena ver –ni siquiera Zou Shiming-. Lo mismo ocurriría si se cierra para diciembre la revancha entre Chávez Jr. y Brian Vera, que también se pretende vender a través del sistema PPV.

Lo más sano sería que HBO regresara la libre competencia en el boxeo, quitándole el veto a Golden Boy Promotions. Solo así podrán componer una situación que los está llevando a dejar de ser la principal cadena que transmite boxeo en Estados Unidos.

Crédito foto: Stephen Dunn, Getty Images

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