QuillinChocolate¿Cuántas veces ha visto que el resultado de una pelea boxeo profesional fue escandaloso? ¿Cuántas veces ha escuchado a la opinión pública despotricar contra a uno o varios jueces por emitir un veredicto contrario a lo ocurrido en un combate? ¿Cuántas veces ha leído que el boxeo está sucio y que es inminente un saneamiento?

Francamente yo he visto, escuchado y leído tantas cosas en ese sentido, que llegué a la conclusión de que las pillerías y resultados amañados ocurren en el boxeo porque el deporte en sí lo lleva en su ADN. No se pueden extirpar, erradicar, ni mucho menos neutralizar.

Quillin Chocolate

El boxeo es un deporte defectuoso porque desde su concepción vino aparejado con la palabra interés. Por eso yo le llamo “negocio de boxeo”, porque antes que deporte es un negocio.

El último resultado “controversial” que tengo registrado ocurrió el pasado sábado, en una pelea de título mundial mediano de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) promovida por Golden Boy Promotions, en la que se enfrentaron los norteamericanos Peter “Kid Chocolate” Quillin y Gabriel “King” Rosado, ganando el primero por nocaut técnico en diez rounds.

La reyerta fue detenida por un corte bastante grande en el párpado izquierdo de Gabriel Rosado, el cual causó un golpe lícito de Peter Quillin y ello provocó que al iniciar el décimo round el réferi detuviera la contienda.

El “King” Rosado estaba furioso. Antes de la detención le decía al médico de ring: “puedo ver hombre, estoy bien, puedo seguir, es una pelea de campeonato, déjame seguir este round.”

El médico hizo caso omiso a las palabras del ahora perdedor del combate y sugirió al árbitro que pusiera fin al mismo, generando la rechifla generalizada del respetable.

La pelea era bastante competitiva, de dominio alterno y con momentos claros para cada pugilista. Y aun cuando Quillin parecía estar arriba por un escaso margen, el mejor momento lo estaba viviendo Rosado. Por esa razón el público protestó.

No discuto la decisión del réferi. Si bien la detención fue conveniente, quiero creer que él confió en las palabras del doctor y prefirió no arriesgar la salud del púgil oriundo de Filadelfia.

Lo que vino después, cuando se dio a conocer cómo iban las tarjetas, convirtió el pleito en un verdadero bochorno. Peter Quillin estaba arriba en a cartulinas con marcador de 90-80, 87-83 y 89-81.

¿Alguna sorpresa?

Por desgracia, en el boxeo no existe un mecanismo de control de confianza dentro de las comisiones de box o de los organismos mundiales, para evitar cualquier tipo de chanchullo. Solo vemos que los entes en cuestión tratan de capacitar a los oficiales de ring y luego depositan su confianza en que actuarán con honestidad y aplicarán el reglamento y su buen juicio.

En el caso particular de Atlantic City, Nueva Jersey, que es el lugar donde se llevó a cabo la pelea entre Quillin y Rosado, y en general en todas las comisiones de box de los Estados Unidos y Canadá, que forman parte de la Asociación de Comisiones de Boxeo (ABC), los oficiales de ring se seleccionan de un listado de personas capacitadas que se encuentran registradas dentro de las mismas para ejercer ese tipo de funciones, sin que en ello tenga influencia algún organismo mundial.

Esto se presta para que se pueda orquestar algo de forma interna, al ponerse en la balanza que los promotores tienen un peso mayor que el de los boxeadores, ya que ellos son los que pagan a las comisiones de box por concepto de sanción y ellos son los que seguirán montando eventos. Y como consecuencia, son los que seguirán pagando los sueldos de los oficiales de ring.

Así que puede ser que exista cierta complicidad o tendencia para favorecer al boxeador que es promovido por la empresa que montó el evento.

Fuera de Estados Unidos, cuando montan peleas de campeonato del mundo, los propios organismos seleccionan a oficiales de diferentes países para evitar que influya en su juicio alguna cuestión de afinidad, amistad para con el promotor o alguno de los peleadores o un interés directo en el resultado.

Pero aún con todo eso, no existe un control de lo que ocurre con los oficiales de ring una vez que llegan al lugar donde se realizará el combate. No sabemos qué tipo de cuestiones podrían influir en su juicio a la hora de aplicarlo.

Por esa y otras razones los resultados “controversiales”, que es como les llaman para minimizar su impacto mediático, seguirán causando malestar en el universo del boxeo.

Hay que aprender a vivir con ellos.

Crédito Fotos: Tom Casino, Showtime

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