Golovkin StevensEl 23 de marzo del presente año, en el Foro Tecate de la Ciudad de Culiacán, México, los púgiles mexicanos Saúl “La Fiera” Román y José “Barretas” Pinzón se enfrentaron a diez rounds en peso medio, en el evento semifinal de una cartelera que estelarizó Omar Chávez.

Saúl Román visitó la lona en el primer round producto de un gancho de izquierda del “Barretas” Pinzón. Se incorporó antes de finalizada la cuenta de protección, pero el yucateco no supo rematarlo y permitió que siguiera de pie al sonar el campanazo que anunció el final del round.

“La Fiera” Román caería a la lona en más ocasiones durante el resto del combate, pero a la larga se impondría por nocaut técnico en nueve asaltos.

El siguiente combate de Román fue el 3 de Agosto en Connecticut, EEUU, contra el norteamericano Curtis “Showtime” Stevens, un peleador regular que venía bajando de división para probar suerte en la categoría de peso medio.

Al arranque de la contienda Stevens se le fue encima a Saúl Román y como si fuera una copia al carbón de la pelea contra Pinzón, lo mandó a la lona con un gancho de izquierda. Pero luego de que “La Fiera” se levantara y el réferi reiniciara las acciones, prosiguió con su desenfrenado ataque y ya no lo soltó hasta anotarse un espeluznante nocaut que dejó paralizados a todos los aficionados que presenciaron el pleito en la arena y por la transmisión televisiva.

Curtis Stevens lo había puesto fuera de combate con otro poderoso gancho de izquierda. La forma tan dramática en la que cayó Román valió que la pelea fuera reproducida y en cuestión de minutos el golpe que le dio la victoria a Stevens se liberó en la red social Youtube.

El nocaut sobre un ex primer clasificado mundial se distribuyó de forma viral durante esa noche y la siguiente semana. Y como si se tratase de un “Freak Show”, hasta las personas que no son aficionadas al boxeo lo compartían con sus amigos.

Había nacido un nuevo “monstruo” de los ensogados en Curtis Stevens, un peleador que tres meses antes en Nueva York, EEUU, había escapado con una victoria polémica sobre el calador norteamericano Derrick Findley.

Todavía estaba fresco ese nocaut en la memoria de los fanáticos, cuando se anunció que Stevens retaría al campeón mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) Gennady Golovkin, el 2 de noviembre en Nueva York en pelea transmitida por HBO.

Había sido difícil encontrar un rival para Golovkin. La mayoría se reportaba no disponible o simplemente no les interesaba lo que pudieran ofrecerles. No es un secreto que el púgil oriundo de Kazajistán es uno de los más evadidos de la actualidad por la solidez que muestra en cada pelea.

La cartelera lleva por nombre “Monstruos colisionan” y la promoción de HBO ha hecho creer a los aficionados que estamos ante dos fuera de serie que chocarán en una batalla de poder a poder.

La realidad es que Stevens será menos competitivo que los anteriores rivales de Golovkin, llámese Gabriel Rosado, Nobuhiro Ishida y Mattew Macklin, y lo que se llevará de recuerdo este sábado es un nocaut igual de espeluznante que el que él le propino a “La Fiera” Román.

Amigo lector, que no le sorprenda si la derrota hace que los aficionados se olviden de Curtis Stevens con la misma rapidez con la que se dio a conocer ante el universo del boxeo.

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