RobertGarcia pic11012014 09c88En mi tierra dicen que el que nace para tamal… del cielo le caen las hojas. Y ese parece ser el destino del mexicano Julio César Chávez Jr. (47-1-1, 32 KOs) que desperdicia su talento y el motor que representa el apellido Chávez en el mundillo del boxeo. El último de sus despropósitos fue dejar plantado a Robert García, uno de los mejores entrenadores del presente.

Esa es la sensación que se desprende de las declaraciones del adiestrador que aseguró a ESPN que el Junior no se ha reportado a su campamento en Oxnard, California, para trabajar tal y como habían acordado.

“Yo he hablado con Julio durante muchos meses. La última vez que hablé con él, personalmente, fue en Las Vegas con motivo de la pelea entre Márquez y Bradley. Estuvimos reunidos por espacio de dos o tres horas y llegamos a un acuerdo para que él viniera a entrenar a Oxnard, pero desde la pelea de Brandon Ríos con Pacquiao, cuando volví a hablar con él, ya pasó diciembre y lo que va de enero y no he vuelto a saber nada”, disparó.

Días atrás Chávez Jr. le comentó al mismo medio que tras el receso por las fiestas de fin de año en su natal Culiacán, Sinaloa, regresaría a California para proseguir con su preparación en Santa Mónica -también en California-, pero supervisado por Vladimir Valdenegro y su grupo de trabajo.

A todas luces hay algo que no encaja. Y el “plantón” se hace evidente.

García si fue preciso al declarar que “no sé qué planes tenga, en realidad, si ya cambió de opinión. Él tiene que decidir, yo no lo voy a obligar. Si él requiere de mis servicios, tiene mi número, sabe dónde encontrarme”.

El Junior va a necesitar alguien muy capacitado, pues según sus propias palabras el año 2014 será bien ajetreado. Y es que pretende subir en tres ocasiones al cuadrilátero. La primera de ellas es casi un hecho que será la revancha contra Brian Vera (23-7-0, 14 KOs). Se maneja el 1° de marzo y el Alamodome de San Antonio como fecha y sede tentativa; el otro compromiso sería en junio o julio y cerraría la temporada en noviembre.

“A mi me gustaría ser parte de su equipo, pero no lo puedo obligar a hacer algo con lo que él no esté a gusto, o algo que no quiera hacer,” comentó García. Y agregó que “El tendría que venir aquí. Yo no puedo dejar mi campamento, dejar a mis peleadores”.

García es uno de los entrenadores más cotizados del momento y en su “establo” se preparan varios campeones mundiales como su hermano Mikey García (33-0-0, 28 KOs), el argentino Marcos Maidana (35-3-0, 31 KOs), el filipino Nonito Donaire (32-2-0, 21 KOs) y el ruso Evgeny Gradovich (18-0-0, 9 KOs), por solo mencionar a los más renombrados.

“Con Chávez hay un futuro tremendo. Cualquier otro entrenador lo haría, ir a donde él quiere, pero yo no puedo. Aquí tengo que atender a mi hermano Mikey, a Brandon Ríos, a Marcos Maidana, a Evgeny Gradovich, un campeón del mundo, que vino desde Rusia, a buscar mis servicios, aquí en Oxnard, y no puedo dejarlos, por seguir a Julio,” subrayó.

Pese al desplante Robert García dejó una puerta abierta para la reconciliación cuando afirmó que “Julio es un peleador muy interesante, que puede hacer mucho dinero. Si Julio se diera la oportunidad de venir a conocer Oxnard, de estar aquí un par de semanas, estoy seguro que le encantaría”.

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