Feliz-Verdejo cee8cFélix “El Diamante” Verdejo (9-0-0, 6 KO's) es la joya más preciada en la imaginaria colección que expone Puerto Rico en esa gran vitrina que es el boxeo profesional.

Con 20 años (nació el 19 de mayo de 1993), el muchacho de San Juan, la capital boricua, es un paradigma dentro las 12 cuerdas, porque combina potencia en el golpeo, dominio de las tres distancias (corta, media y larga), y una velocidad relampagueante de piernas y brazos.

Si a eso se suma que es valiente, y que no tiene una mandíbula de cristal resulta evidente que Verdejo hace justicia a su apodo: es un Diamante, casi en bruto, que ya empieza a ser pulido por el rigor del cuadrilátero, y la experiencia que, como sedimento, deparan las sucesivas peleas concertadas.

El 25 de enero de 2014, “El Diamante” Verdejo vuelve a mostrar sus atributos ante el invicto mexicano Lauro Alcantar (8-0-0, 1 KO), en un cartel programado en el teatro del legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

La pelea entre las dos promesas está pactada a seis asaltos.

El 2013 fue un año de ensueño para el puertorriqueño Verdejo. Un total de ocho triunfos, de ellos seis antes del límite previsto en pleitos de cuatro y seis rondas, engalanaron la hoja de servicios del talentoso pugilista de San Juan.

Entre enero y noviembre, “El Diamante” liquidó por nocaut técnico a los estadounidenses Tomi Archambault, Martín Quezada, Steve Gutiérrez, Corben Page y Gary Eyer, y también a su compatriota José Santiago.

En ese lapso obtuvo sendos veredictos unánimes a costa del hispano-estadounidense Guillermo Delgadillo y el tailandés de impronunciable nombre Petchsamuthr Duanaaymukdahan.

Tal vez el asiático Duanaaymukdahan, un aguerrido pugilista que nunca dio ni pidió tregua, fue quien mejor puso a relieve las dotes de boxeador nato de Verdejo.

Fuerte como un toro, el tailandés llegó varias veces con sus golpes a la anatomía del boricua, quien asimiló los impactos y contragolpeó con maestría de consagrado hasta acumular una abrumadora ventaja a lo largo de los seis rounds del pleito, acogido el 24 de noviembre por la Cotai Arena, del Venetian Resort, en Macao, China.

Con todo ese brillo asomó “El Diamante” en 2013, y la luz que emite la joya boricua al parecer continuará alumbrando en 2014, con destellos mucho más intensos, para orgullo de los apasionados hinchas de la Isla del Encanto y satisfacción de los millones de admiradores del buen arte boxístico que existen en todo el mundo.

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