Son varias las peleas atractivas que 2013 dejó listas para que se efectúen en el transcurso de este año. Evidentemente sería un despropósito comenzar la enumeración con el Mayweather-Pacquiao, un encuentro que se ha ido evaporando entre excusas y controversias estériles. Entre las posibilidades reales de emparejamiento en un futuro cercano, pudiéramos citar el “Cotto-Martínez” y el “Broner-Maidana”, ambas casi un hecho consumado, o el “García-Gamboa”, avivado por los recientes intercambios verbales entre uno y otro bando.

En las 175 libras, todo apunta a que es cuestión de tiempo antes de que veamos medirse a dos de los principales hombres de la división, el campeón del orbe de los semipesados del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Adonis Stevenson, y su homólogo por la Organización Mundial (OMB), Sergei Kovalev; y más tarde, con un poco más de suerte, presenciar una unificación de los cuatro títulos entre el vencedor del Stevenson-Kovalev, con el que resulte airoso en la pelea de Bernard Hopkins, dueño de la supremacía por la Federación Internacional (FIB), y Beibut Shumenov, titular por la Asociación Mundial (AMB)

Un choque –de trenes– Stevenson-Kovalev pondría frente a frente a dos peleadores de los que arrastran multitudes, ambos serios candidatos a la distinción de “Boxeador del Año” en 2013 (que a la postre recayó en Floyd Mayweather Jr.). Sus nombres también fueron barajados por los medios especializados como artífices del “Nocaut del Año”, un reconocimiento que la abrumadora mayoría otorgó a “Superman” Stevenson, por el fuera de combate que propinó en sólo un minuto y diez segundos de pelea a Chad Dawson.

El haitiano naturalizado canadiense, Adonis Stevenson (23-1, 20 KOs), concluyó el mejor calendario de su carrera profesional con un récord de cuatro victorias, todas por nocaut. El bautizado como “Superman”, noqueó al estadounidense Darnell Boone (19-21-4, 8 KOs) en el sexto asalto, y vengó así el único descalabro en su historial; le arrebató el título mundial del CMB a Dawson (31-3, 17 KOs), en poco más de un minuto de refriega; y lo defendió con éxito, por la vía del cloroformo, ante el ex campeón mundial de la Federación Internacional (FIB), Tavoris Cloud (24-2, 19 KOs), y el retador británico Tony Bellew (20-2-1, 12 KOs) fulminados en 7 y 6 rounds, respectivamente.

En 2013, ninguno de los oponentes de Stevenson (36 años) necesitó boxear más allá del séptimo asalto, cortesía de la mortífera izquierda del haitiano-canadiense. La mala noticia para su próximo rival, el polaco Andrzej Fonfara (25-2, 15 KOs), primer retador del CMB, es que el nacido en Puerto Príncipe no ha llegado al límite en ninguna de sus peleas desde que encajara su solitario revés, por nocaut técnico, ante Boone, en abril de 2010. Fonfara será un obstáculo de puro trámite para Stevenson, considerado como el mejor semipesado del momento, y quien debe su rápida progresión a Javan “Sugar” Hill, sobrino del inmortal Emanuel Steward.

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Pero si impresionante fue el año 2013 de “Superman”, lo conseguido por Sergey “Krusher” Kovalev (23-0-1, 21 KOs) estuvo casi a la misma altura. El ruso de 30 años, que calza el guante derecho más temible entre los mortales que pesan 175 libras, demolió a todos sus rivales antes de concluir el cuarto round. Entre sus víctimas se incluyeron: el ex campeón de la Asociación Mundial (AMB), Gabriel Campillo (22-6-1, 9 KOs); el ex titular internacional de la FIB, Cornelius White (21-3, 16 KOs); el invicto galés Nathan Cleverly (26-1, 12 KOs), a quien despojó del cinturón de la OMB en cuatro asaltos; y el una vez prometedor ucraniano Ismail Sillakh (21-2, 17 KOs), que terminó inconsciente, fuera del ring, en el segundo round.

En entrevista concedida en el cuadrilátero tras anestesiar a Sillakh, el pasado 30 de noviembre, Kovalev respondió enfáticamente –en su inglés más inteligible– al analista de HBO, Max Kellerman, sobre quién era el oponente que deseaba enfrentar: “¡Adonis!”. Stevenson protagonizó el combate estelar de aquella velada en Quebec, contra Bellew, y acto seguido de su triunfo, no mostró a Kellerman un interés recíproco por cruzar guantes con el ruso, a no ser que la oferta monetaria fuera la “adecuada”. “Superman” mencionó a Carl Froch (32-2, 23 KOs) y a Bernard Hopkins, como posibles contendientes en 2014, pero el británico no ha dado señales de querer subir una categoría en la báscula, y el veterano púgil de Filadelfia parece una opción complicada de concretar de manera inmediata.

BernardHopkins 03022014 a014f

Hopkins ha estado asociado desde un inicio con Golden Boy Promotions (promotora de la cual él es accionista minoritario) y consecuentemente, trabaja ante las cámaras de Showtime. Home Box Office (HBO), en medio de su “guerra fría” con Oscar de la Hoya, Richard Shaefer y compañía, no dejará escapar tan fácilmente a sus dos estrellas en ascenso, Stevenson y Kovalev, por lo cual, una combinación Hopkins-Stevenson o Hopkins-Kovalev, no parece muy factible por el momento. La cadena estadounidense de televisión por cable y satélite empleó 2013 en promocionar la rivalidad entre Stevenson y Kovalev, para una posible pelea de unificación en 2014, de sus títulos mundiales versión CMB, OMB, y, por qué no, disputarse también la corona de HBO.

De cualquier manera, el “Verdugo” Hopkins -devenido el “Alien”- ya comenzó a echar leña al fuego de la controversia. En entrevista concedida a la revista The Ring, el pasado 13 de enero (dos días antes de su cumpleaños 49), Hopkins aseveró que, en caso de enfrentarse a Kovalev, lo derrotaría sin contratiempos. “Esa pelea, para mí, sería exactamente tan sencillo como derrotar a Kelly Pavlik”, señaló el dueño del fajín universal de los semicompletos por la FIB, estableciendo una comparación con la disertación de boxeo que regaló a Pavlik en octubre de 2008. Hopkins fue más allá, al calificar al ruso como “un boxeador unidimensional”. Sin embargo, para “Superman” Stevenson, sólo tuvo palabas de elogio: “Adonis Stevenson le daría problemas a cualquiera en la división de los semipesados, no sólo porque tiene el coeficiente intelectual que adquirió de uno de los más grandes entrenadores en la historia del boxeo, Emanuel Steward, sino también porque es un atleta. Él (Stevenson) no es unidimensional”.

Hopkins (54-6-2, 32 KOs) representa la mejor opción financiera tanto para Stevenson como para Kovalev, y la posibilidad de sumar al palmarés de quien lo enfrente, una victoria ante una leyenda viva del pugilismo y seguro miembro futuro del Salón Internacional de la Fama del Boxeo. Pero a la vez, el norteamericano implica para cualquiera de sus futuros rivales un arma de doble filo, un resultado con efecto bumerán, la misma circunstancia en la que se encontró Larry Holmes en 1980, previo a la defensa de su supremacía mundial ante Mohamed Ali. “No es una situación favorable, si lo derroto (a Ali), dirán que él estaba viejo, y si pierdo, dirán que yo nunca fui nada, y que Ali es el más grande”, reflexionaba Holmes antes de la masacre en que se convertiría aquella pelea, que, más que reconocimiento, le ganaría el desprecio de miles de fanáticos de Ali.

En cualquier caso, la próxima parada en el maratoniano trayecto boxístico de Hopkins ya está prevista, y según el gerente ejecutivo de Golden Boy Promotions, Richard Shaefer, será el venidero 29 de marzo, en el Barclays Center, en Brooklyn, o el 19 de abril, en el Alamodome, en San Antonio. En la esquina opuesta estará el kazajo Beibut Shumenov (14-1, 9 KOs), dueño de la faja de los semicompletos por la AMB. Shumenov, de 30 años, se apoderó del cetro en pleito revancha contra Gabriel Campillo, a quien venció por decisión dividida en enero de 2010. Desde entonces, el ídolo de Shymkent ha realizado cinco defensas, la última de ellas el pasado 14 de diciembre, su única aparición en 2013, cuando se impuso por nocaut técnico en el tercer round, al casi desconocido eslovaco Tomas Kovacs (23-1, 14 KOs).

Para añadir un poco más de color al panorama de las 175 libras, algunos actores de reparto en la división, se apresuran a lanzar desafíos ante la más mínima oportunidad que se les presenta. El último en vociferar su deseo de no quedar fuera de los créditos en la película de 2014, fue el ex retador al título de la OMB, el norteamericano Tommy Karpency (22-4-1, 14 KOs). Tras su triunfo del pasado viernes, en el Waterfront Place Hotel en Morgantown, ante un rival de poca monta como Rayco Saunders (23-22-2, 10 KOs), Karpency expresó su deseo de volver a contender por el fajín de la OMB, y arremetió contra el primer retador del CMB, Andrzej Fonfara (25-2, 15 KOs), aunque el polaco ya lo venció por nocaut técnico en 7 asaltos en 2012. “Fonfara no merece una pelea con Stevenson o Kovalev. Yo quiero enfrentarme al mejor, el invicto campeón de los semipesados Sergey Kovalev”, señaló un envalentonado Karpency después de su victoria por votación unánime en seis rounds, por idéntico 60-54 en todas las tarjetas.

Más cauteloso fue Jean Pascal (29-2-1, 17 KOs) en su respuesta a Kellerman, tras la aburrida “batalla de Montreal” de hace unas dos semanas. Después de derrotar a Lucian Bute (31-2, 24 KOs) en un veredicto unánime de bostezos, Pascal, quien ya venció dos veces a Stevenson como amateur, se refirió con ambigüedad a la posibilidad de un reencuentro entre ambos: “No me importa lo que venga. Adonis es campeón del mundo. Yo estoy muy orgulloso de él. Él es negro como yo, y proviene de mi comunidad haitiana. ¡Un gran saludo para ´Superman´ Stevenson!”.

Lo cierto es que el venidero 24 de mayo, en Montreal, Adonis Stevenson arrollará a Andrzej Fonfara, para luego sentarse a barajar opciones y finalmente, si existe alguna lógica en este mundo, elegir a Sergey Kovalev. El 29 de marzo o el 19 de abril, Hopkins parece destinado a reescribir su nombre en los libros de récords y unificar su corona con la de Beibut Shumenov, si puede –a sus 49– emular su presentación de octubre ante Karo Murat (25-2-1, 15 KOs). Y el invicto Kovalev, que aún no tiene oponente para su debut en 2014, hará lo que mejor sabe hacer frente a su siguiente retador: noquearlo. Por consiguiente, la primera parte de 2014 debe dar una pista a la solución del acertijo en que se ha convertido una de las divisiones más atractivas del boxeo en la actualidad. Entre Stevenson, Kovalev o Hopkins (a sus 50), debe emerger a inicios de 2015, el indiscutible campeón universal de los semipesados.