Hekkie Budler pic1032014 5aeafNo hay nada más satisfactorio para un boxeador que una victoria por nocaut. Sumemos que estaba en juego el cinturón peso mínimo de la Asociación Mundial (AMB), y el menos relevante de la Organización Internacional (OIB); que el triunfo se consiguió en Johannesburgo, ciudad natal del campeón; y que muchos de los que aguardaban por el resultado fuera de Sudáfrica, no esperaban nada extraordinario del titular defensor; y entonces, ya son miles las razones de Hekkie Budler para sentirse extremadamente satisfecho.

Valió la pena la espera de dos semanas, después que el combate, originalmente pactado para el 15 de febrero, debió ser pospuesto para este 1 de marzo, por problemas en la sede del evento. En el Emperors Palace, próximo al Parque Kempton, en el este de la urbe sudafricana más extensa y poblada del país, Johannesburgo, “The Hexecutioner” no defraudó a sus parciales, aunque tampoco les dejó mucho tiempo para acomodarse en sus asientos.

A sólo 2 minutos y 59 segundo del gong inicial, Budler anestesió a Karlius Díaz con un derechazo que aterrizó en la mandíbula del colombiano y obligó al referí estadounidense, Steve Smoger, a decretar el final de las acciones en un gesto puramente formal.

El sudafricano, en la primera exposición de su cetro del orbe de la AMB, y la quinta del de la OIB, comenzó agresivo desde el segundo de apertura, y no dio tregua al cafetero, quien cuando parecía que escaparía ileso del primer round, se encontró con el golpe que lo dejó inconsciente en la lona.

Budler, una especie de Dennis Rodman en miniatura con similar afición por el cambio de tintes para el cabello, refrendó el título que la AMB le había otorgado en diciembre de 2013, por su condición de campeón interino, cuando el entonces titular regular, el japonés Riyo Miyazaki, subió de peso y lo dejó vacante.

En su última aparición en un encordado antes de este demoledor nocaut propinado a Karlius Díaz, “The Hexecutioner” se impuso, el 9 de noviembre , al argentino Hugo Hernán Verchelli, también por la vía del cloroformo, en cuatro asaltos. Aquella refriega se celebró en el mismo cuadrilátero del Emperors Palace, el escenario favorito del campeón sudafricano y donde ha visto su mano alzada como triunfador en las 21 ocasiones en que ha subido al ring. La victoria ante Verchelli le permitió ceñirse la faja de monarca interino de la AMB y recibir, un mes después, la dádiva cortesía de la organización boxística en conjunto con Miyazaki.

Sin embargo, el ser elevado como uno de los cuatro reyes del peso mínimo no significó el reconocimiento internacional que Budler esperaba, y muchos cuestionaron la legitimidad de una corona conseguida sin haber pisado el campo de batalla. Con su destrucción del retador colombiano, el púgil de 25 años no sólo acalló a la mayoría de sus detractores, sino también confirmó su jerarquía y se aseguró un compromiso futuro de mayor relevancia y beneficios monetarios.

El ídolo de Gauteng, en su retorno al peso mínimo en septiembre de 2011, se había agenciado el fajín de las 105 libras de la apócrifa OIB, a expensas del filipino Michael Landero (16-11-4, 5 KOs). Posteriormente, lo refrendó sin contratiempos ante la oposición de los también tagalos Florante Condes (26-8-1, 22 KOs) y Renan Trongco (14-4, 8 KOs), su coterráneo Nkosinathi Joyi (24-3, 17 KOs) y el gaucho Verchelli.

En enero de 2011, Budler había caído ante su compatriota Gideon Buthezeli (13-4, 4 KOs), en reyerta en que perdió el cetro de la OIB de la categoría inmediata superior (108 lb.). La derrota ante Buthezeli es la única mancha en la hoja de servicio de “The Hexecutioner”, quien ahora acumula 25 victorias y 8 nocauts, el más espectacular y reconfortante, el de este 1 de marzo.

Por su parte, Karlius Díaz (26 años) vio esfumarse la oportunidad de alzarse con un título mundial en su segundo intento. En agosto de 2012, el colombiano cedió por fallo unánime frente al peruano Alberto Rossel (31-8, 13 KOs), en compromiso en que se disputaba el cinturón interino, mosca ligero, versión AMB. Tras aquel descalabro, Díaz había eslabonado una cadena de cuatro éxitos en línea, pero el reto de Johannesburgo probó ser una pesadilla que ahora deja su récord en 21 triunfos (14 KOs) y 5 reveses.

En otro combate interesante de la velada, Ryno “African Explosion” Liebenberg (15-0, 11 KOs) le apagó las luces al ugandés Joey Vegas (16-7-1, 9 KOs), transcurridos únicamente 2 minutos y 56 segundos de acción. El invicto peleador local, quien al igual que Budler es patrocinado por Golden Gloves y Rodney Berman, se adueñó de la faja de oro del Consejo Mundial (CMB), en la candente división de los semipesados, donde campean por su respeto el canadiense Adonis “Superman” Stevenson (CMB), el ruso Sergey “Krusher” Kovalev (Organización Mundial, OMB) y el estadounidense Bernard “The Alien” Hopkins (Federación Internacional, FIB).

Hekkie “The Hexecutioner” Budler se ratifica como campeón mundial peso mínimo de una de las cuatro organizaciones internacionales legitimadas en el pugilismo profesional, la AMB. Los otros tres poseedores de similar distinción son el japonés Katsunari Takayama (FIB), el filipino Merlito Sabillo (OMB), y el mexicano Oswaldo Novoa (CMB), este último victimario del chino Xiong Zhaozhong, el 5 de febrero, en los predios del asiático. El sudafricano, en su cuartel general del Emperors Palace, y ante todo ser humano que calce un par de guantes y no sobrepase las 105 libras, es –de momento– invencible.

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