Vasyl Lomachenko pic02032014 b1baeHay derrotas que engrandecen. En la vida, a veces hay que perder para salir adelante. El boxeo es como la vida.

El ucraniano Vasyl Lomachenko (1-1-0, 1 KO) y el estadounidense Brian Vera (23-8-0, 14 KO's) crecieron más como pugilistas en la noche del 1 de marzo de 2014, a pesar de que sufrieron sendas derrotas ante los mexicanos Orlando “Siri” Salido (41-12-2, 28 KO's) y Julio César Chávez Jr.(48-1-1, 32 KO's), respectivamente, en el Alamodome de San Antonio, Texas, en un par de peleones transmitidos en vivo por la cadena HBO.

Lomachenko, un bicampeón del mundo entre amateurs que fue medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing-2008 y Londres-2012 y pretendía apoderarse del título mundial de Peso Pluma reconocido por la Organización Mundial de Boxeo (OMB) apenas en su segunda pelea como profesional, tuvo demasiados elementos en su contra, como para poder derrotar a un guerrero de la estirpe de “Siri” Salido.

Vera perdió sin objeción ante Chávez Jr., en bronca que puso en juego la vacante faja Súper-Mediana Continental de Las Américas, validada por el Consejo Mundial (CMB).

A pesar de su revés, Brian Vera volvió a demostrar una verguenza deportiva, un valor y una asimilación dignos de los mayores elogios.

El ucraniano Vasyl Lomachenko tuvo que enfrentar a un oponente que, bien pasado de peso, subió al ring ya despojado de la referida corona de la OMB.

Salido, quien al concluir el pleito dijo que que se irá a pelear a las 130 libras por las dificultades que enfrenta para mantenerse en los límites de la categoría pluma, escaló el cuadrilátero con una evidente ventaja física que a la larga impuso a lo largo de los 12 asaltos de su pleito con el europeo.

Lomachenko pudo comprobar que no es fácil enfrentar a un adversario con tanta experiencia y que sabe aprovechar al máximo su ventaja de por lo menos ocho libras más de peso, con constantes agarrones, golpes bajos, y cuanto “matrerismo” hay inventado (o por inventar) en el boxeo de paga.

Súmese a todo eso la indignante pasividad del tercer hombre del ring, Laurence Cole, a quien lo único que le faltó fue tirar un par de derechazos al rostro del ucraniano, para completar su descarada ayuda al guerrero azteca entre las 12 cuerdas.

Vera, como en su pelea precedente con Chávez Jr., se encaramó entre los ensogados a “morirse”, en el más romántico sentido de la palabra. La primera vez, a muchos (la gran mayoría) les quedó la sensación de que el fallo de los oficiales había sido injusto, en favor del llamado Hijo de la Leyenda.

En la noche del 1 de marzo de 2014 no quedaron dudas de que Julio César Chávez Jr. fue superior y mereció con toda justeza la decisión unánime de los jueces, aunque Brian Vera ratifició que es un hombre para el espectáculo, de esos que ni pide ni otorga tregua, y que la cadena HBO siempre estará dispuesta a comprar cualquier cartelera que involucre al estadounidense originario de Texas.

Hubo momentos del combate en que los contundentes impactos de Chávez Jr. parecía iban a doblegar la voluntad de acero de Vera. Pero, ni modo. A cada impacto contundente en su rostro o en su abdomen, el veterano tejano respondió siempre con golpes a la cabeza de su adversario, sin fallecer nunca, sin rendirse ante el poderío de un contrincante que se preparó muy bien para esta atractiva revancha.

Lomachenko y Vera no ganaron en el Alamodome de San Antonio.

O mejor dicho. Los veredictos emitidos por los oficiales les fueron adversos…

Porque en realidad, si ganaron, y mucho, en cuanto a las simpatías de los hinchas que conocen este viril deporte. Consiguieron, además, una cuota importante de experiencia para vencer las adversidades como luchadores del ring, y consolidaron el importante reconocimiento de una televisora como HBO, muy exigente a la hora de escoger a los protagonistas de sus espectáculos.

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