PacquiaoBradley13042014 pc a8129Las Vegas.-Con una buena demostración de técnica y preparación física, el filipino Manny Pacquiao derrotó por unanimidad al campeón mundial estadounidense Timothy Bradley en pelea revancha 12 de abril en el MGM Grand hotel y casino de Las Vegas, estado norteamericano de Nevada.

Pacquiao (56-3-2, 38 KOs) careció de su endemoniada velocidad de antaño para desplazarse, pero fue más efectivo que Bradley, quien intentó evitar los golpes de su rival, con movimientos de torso y entrando agachado en la mayoría de las ocasiones para llegar a la corta distancia y lanzar sus golpes en forma desorganizada.

Aunque Pacquiao pegó fuertes golpes rectos de zurda, no afectaron de consideración a Bradley, otra muestra de que los mejores años del asiático quedaron atrás. Sin las virtudes que lo llevaron a ser elegido el Mejor Boxeador de la Década en 2010, Pacquiao logró reconquistar la faja welter de la Organización Mundíal (OMB), que injustamente le arrebataron dos jueces en el choque anterior en 2010.

“Pacman” Pacquiao, ya con 35 años, evidenció experiencia y maestría para neutralizar las entradas del norteño. Y también para conectar mayor cantidad de golpes, lo que determinó que los tres oficiales le otorgaran el triunfo en forma unánime.

Fue un combate limpio en el que el árbitro Kenny Bayless tuvo pocas intervenciones. Pero en el duodécimo un cabezazo accidental de Bradley abrió una herida en el arco superciliar izquierdo del filipino.

El réferi Bayless solicitó la presencia del médico para evitar males mayores, pero el galeno no vio ningún peligro en la herida y permitió que continuaran las acciones hasta el final.

El mejor asalto de Pacquiao fue el décimo. Bradley lo inició a la ofensiva. Y de inmediato el retador lo detuvo con par de golpes. A mitad de la fracción, el tagalo impactó con la izquierda en el rostro del monarca. Y después le pegó en seguidilla más de 10 golpes, mientras Bradley cercano a las sogas trataba de evitar las combinaciones de su oponente moviendo el tronco doblado hacia los laterales.

El estadounidense Bradley, de 30 años, recibió constantemente el apoyo mayoritario de las 16 mil personas que asistieron al pleito en la Garden Arena, pero Pacquiao resultó superior y la victoria resultó justa e inobjetable.

Para Bradley significó la pérdida del invicto y de la corona que había conseguido ante Pacquiao por decisión dividida, el 9 de junio de 2012, también en la Ciudad del Pecado.

Aquel resultado que para muchos resultó injusto, obligó a la OMB a crear un panel de expertos para analizar lo ocurrido sobre el cuadrilátero.

Y el fallo coincidió con lo que había observado la mayoría: Pacquiao debió ser considerado el ganador y los dos oficiales que le otorgaron el triunfo se equivocaron.

Ahora la historia fue diferente. Pacquiao como la vez anterior resultó el mejor sobre el ring. Pero en esta ocasión los tres hombres encargados de ofrecer el veredicto lo hicieron con justeza.

Comenta sobre este articulo